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Cuando el impulso del grupo completa la formación individual

«Para que un artista pueda comunicar, necesita ser dueño de su cuerpo y de su voz, conocer y dominar todas las facetas de su formación»

Hablamos con Ana Teresa Monteiro, co-fundadora del Centro de Investigación de las Artes Escénicas y Audiovisuales La Manada, responsable de Asuntos Internacionales, jefa del departamento y profesora de Expresión Integral. Con ella repasamos las líneas maestras de este proyecto que busca ofrecer a sus alumnos una formación completa para enfrentarse a la realidad profesional.

Fotos: Isa García Herranz

¿En qué momento dirías que os encontráis como escuela?

Nuestra escuela siempre está en ebullición. Cada persona que pasa por aquí nos aporta algo nuevo e interesante. Creo que estamos ampliando la familia a pasos agigantados y con ello estamos creciendo y cambiando. Esta escuela es como un ser vivo que no para de mutar y evolucionar.

 

¿Cuál es la oferta formativa con la que contáis actualmente y cuáles son las virtudes y aspectos específicos que podrías destacar de cada una?

Ahora mismo tenemos un Título de cuatro años en Arte Dramático, que es una formación para actores. También tenemos tres años de Diplomatura en Danza, un Taller de Interpretación, Talleres anuales de Musical, Verso Español, Acrobacia, Lucha Escénica, Danza, Cortometrajes, Escritura Creativa y Vestuario. Por último, contamos con un Curso de Arte Dramático para adolescentes y otro para niños, y la Preparación de acceso a la RESAD.

En todos ellos, lo más importante para nosotros es que su formación sea completa, exigente e individualizada. Y, al mismo tiempo, que cada alumno se sienta integrado y cuidado por esta familia.

 

Cuando el impulso del grupo completa la formación individual en Madrid¿Cualquier persona, con formación anterior o no, puede encontrar una formación adecuada en vuestro centro?

Así es. Todo aquel que estudie con nosotros va a adquirir las herramientas que consideramos necesarias para convertirse en un artista completo. Da igual de dónde venga y lo que sepa. Lo importante es querer aprender y crecer como artista.

 

El profesorado es el alma de una escuela. ¿Qué características reúnen los profesionales que dan clases en la vuestra?

Tengo que decir que el alma de esta escuela lo conforman todos y cada uno de los que la habitan cada día. Desde el director y profesor de los grupos de Montaje y Profesional, Carlos Silveira, o yo misma, Jefa del Departamento de Expresión Integral (que es la asignatura de cuerpo y voz creada específicamente para nuestra escuela); pasando por Delia Villegas, directora de la Diplomatura de Danza y profesora en sus tres años; los profesores de las asignaturas teóricas, como David Cárdenas o Bárbara di Felice; hasta las personas encargadas de la limpieza de la escuela.

Todos ellos forman parte de una familia que aporta su grano de arena para que nuestros alumnos tengan las mejores condiciones para educarse en esta profesión tan bella y tan compleja. Todos y cada uno de nosotros tenemos dos características en común: el esfuerzo constante por seguir aprendiendo y mejorando en nuestro trabajo, para así poder trasmitirlo a nuestros alumnos, y el dedicarles todo el tiempo que podamos para que se sientan cómodos y seguros durante su formación.

 

¿Qué dirías que caracteriza a los alumnos que salen de alguna de vuestras formaciones? ¿Qué te gustaría pensar que les aportáis a nivel profesional y personal?

Creo que todos salen con una formación muy completa, con las herramientas para afrontar cualquier demanda que se encuentren en sus trabajos futuros. Además, me gustaría pensar que logramos trasmitirles el respeto y el gusto por el trabajo bien hecho, el respeto a todos aquellos que participan en cualquier hecho artístico.

 

Cuando el impulso del grupo completa la formación individual en Madrid

 

Eres profesora de expresión integral y teatro musical, ¿qué importancia tienen estas dos áreas en las distintas formaciones? ¿En qué consisten? Supongo que son dos formaciones muy transversales…

Para que un artista pueda comunicar (y este es el fin último de su trabajo), necesita ser dueño de su cuerpo y de su voz, conocer y dominar todas las facetas de su formación. El cuerpo y la voz son los vehículos que tenemos en el escenario para trasmitir todo el trabajo creativo que realizamos sobre los personajes. Sin ellos no se daría el Hecho Artístico. Así que todos los profesores estamos en contacto constante, los unos con los otros, para que nuestras asignaturas vayan transcurriendo de manera paralela y transversal.

En cuanto al trabajo de musical, el canto es una de las formas de expresión más antiguas que existe. Si uno domina la voz cantada podrá dominar su voz en casi cualquier situación. Además, el trabajo de danza que se hace en esta asignatura les permite conocer más profundamente el potencial físico que tiene su cuerpo. Es la asignatura que combina el mayor número de elementos escénicos a la vez sobre las tablas. En ella, el artista tiene que aprender no sólo a dominarlos sino también a ejecutarlos como si fueran uno solo.

 

¿Cuán importante es tener buena voz para empezar una formación en musical? Mucha gente creyendo que no tiene buena voz se frena a la hora de formarse.

Yo creo que todas las voces son buenas. A excepción de las personas que tienen una enfermedad vocal, cosa que la mayor parte de las veces se soluciona con tratamiento médico, todos tenemos una buena voz. La cuestión es que suele confundirse no tener una voz educada con tener, supuestamente, mala voz. Todo el mundo puede cantar si educa su voz.

El problema realmente importante, y en el que pongo siempre mucha atención, es la creencia errónea que suelen tener los alumnos de que no pueden aprender a cantar. Mis primeras clases siempre constan de ejercicios con los que les demuestro que sí pueden cantar y que sí tienen una buena voz. Esa es la parte más dura, a partir de ahí es sólo aprender las distintas técnicas. Es un trabajo muy duro pero también muy gratificante e ilusionante.

 

Cuando el impulso del grupo completa la formación individual en Madrid

 

¿El nombre de La Manada describe una línea de formación en la que prevalece el aprendizaje en grupo? ¿Se cuidan también las aptitudes particulares de cada alumno?

Sin el grupo, sin la Manada, el alumno tendría mucha más dificultad en desarrollarse de manera individual. Nuestra formación tiene siempre en cuenta las necesidades de cada uno individualmente. Y las solventamos todos juntos apoyándonos y ayudándonos como una Manada.

En eso consisten las artes escénicas. La catarsis que experimenta el espectador al ver un espectáculo es la razón por la que se sigue yendo al teatro: quiere experimentar ese alivio de saber que no eres el único sintiendo lo que sientes y pensando lo que piensas.

Esa liberación catártica sólo se puede dar en grupo, y así el grupo impulsa el individuo.

 

¿Cómo de importante es contar con buenas instalaciones y sala de exhibición?

Es cierto que se puede dar una buena formación con pocas instalaciones, creo que nosotros lo hicimos cuando empezamos y estábamos en un local pequeñísimo. Porque, a pesar de todo, buscábamos, por ejemplo, salas de teatro para que nuestros alumnos pudieran experimentar lo que es estar en un entorno lo más parecido posible al laboral.

Ahora con nuestra propia sala podemos detenernos a enseñarles cómo funcionan esos elementos escénicos que son tan importantes para el espectáculo, como la luz, el sonido, la escenografía, vestuario incluso la producción. Tener nuestra propia Sala de Teatro nos permite dedicarle más tiempo a enseñarles todas estas cosas.

 

Cuando el impulso del grupo completa la formación individual en Madrid

Una vez que termina un alumno la formación, ¿hay un seguimiento o asesoramiento ante su incorporación al mercado laboral? ¿Dónde acaba la relación con la escuela?

La relación con la escuela no termina nunca. Esta es su casa y aquí encontrarán siempre ayuda para lo que necesiten. Hemos ayudado en varias ocasiones a nuestros alumnos a prepararse castings y pruebas para sus trabajos, o simplemente nos hemos sentado con un café a escucharles, hablar de sus miedos y sus conquistas en el mundo laboral.

Además, nuestra escuela tiene un departamento de representación de actores que va asociado a la asignatura de Casting, que tienen durante el último curso. En ella, los alumnos hacen sus videobooks y sus books de fotos. Y nos llegan constantemente castings para varías producciones que les hacemos llegar a ellos.

 

¿Qué es lo más satisfactorio de formar parte de un proyecto como el de La Manada y cuáles son las mayores dificultades que tiene mantenerlo vivo con la misma ilusión que en los inicios?

Lo más satisfactorio es ver cómo, a pesar de que seguimos creciendo, el equipo que conforma La Manada cree en este sueño tanto como Carlos Silveira, Pablo Coca y yo creíamos cuando iniciamos esta aventura.

Todos y cada uno de los que formamos La Manada creemos que hay que formar artistas con herramientas y ganas para cambiar el mundo desde su pequeña aportación. Y con esta idea nos levantamos cada mañana con nuestra semillita  en la mochila y vamos a la escuela para encontrarnos con alguien que la quiera plantar con nosotros.

 

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