ATREVERSE A PENSAR

Por José Antonio Alba

El otro día, hablando con unos amigos, surgió el tema de si la cultura debe separarse de la política. Yo defendía que todo en la vida es política y, por supuesto, la cultura también. Al fin y al cabo, nos permite mirar desde otros lugares, escuchar voces distintas y cuestionar aquello que damos por sentado. Y eso a mí me parece tremendamente político. Les insistía en que la cultura no puede mantenerse al margen de la sociedad precisamente porque nos ayuda a desarrollar un pensamiento crítico.

Pero no todo el mundo es de la misma opinión, o quizá lo aplique según le conviene. Ahí están la nueva orden de ayudas al cine en Castilla y León, que excluye proyectos vinculados al supuesto “adoctrinamiento ideológico”, o la cancelación de Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva, sobre el asesinato de Lorca y los crímenes del franquismo, cuya posible motivación ideológica denuncia la compañía Proyecto 43-2. Los hechos deberán esclarecerse, pero cuando se cuestiona qué historias pueden contarse, la libertad cultural, y la individual, comienzan a estar preocupantemente en juego.

Quizá por eso resulta inquietante que una parte de la juventud encuentre en la nostalgia de una dictadura que no ha vivido una forma de rebeldía. Abrazar el fascismo parece haberse convertido en una moda, una manera de encajar en el grupo sin detenerse demasiado a pensar qué ideas se están asumiendo. A veces, el miedo a quedarse fuera pesa más que la voluntad de cuestionar. Pero ¿qué tiene de transgresor seguir a la masa?

La cultura no tiene por qué dictarnos qué pensar, pero sí puede ayudarnos a hacernos preguntas. Este mes volvemos a las urnas, pensar críticamente exige escuchar, contrastar y atreverse a dudar. ¿Estamos dispuestos a permitir que otros lo hagan por nosotros?

 

En portada de Godot, la productora beon. Entertainment presenta en el Teatro Marquina La cena de los idiotas, el musical, la primera versión musical de esta célebre comedia de Francis Veber. Con partitura de Iván Macías, dirección de Joe O’Curneen (Yllana) y protagonizada por Leo Rivera y Jaume Giró, esta adaptación nos sigue planteando una pregunta: ¿Quién es realmente el idiota cuando se trata de reírse de los demás? Además este mes entrevistamos a Sergio Blanco, Peeping Tom, Alberto Cortés, La Otra Arcadia y Chela de Ferrari, entre otros nombres destacados.

Godoff, por su parte, cede el protagonismo este mes a Shakespeare, la mujer silenciada, una producción de Teatro Lagrada que recupera esta obra de teatro escrita por el dramaturgo español Manuel Molins. A través de un monólogo reflexivo e irónico, la obra, dirigida por Miguel Torres y protagonizada por Sonia Escudero, aborda de forma directa las barreras históricas que sufrieron las mujeres en el ámbito de la creación literaria. Hugo Pérez de la Pica, Pedro Entrena y Diego Da Costa son otros de los protagonistas esta edición. 

 

VOZ EN OFF: ¿Qué hago yo con este miedo?

Por Sergio Díaz

Yo nunca he sido una persona muy valiente. Tengo nulas habilidades sociales por el miedo a la mirada del otro, no soy capaz de gestionar bien los conflictos y odio la violencia. También sufro mucho con la enfermedad de los demás, con el dolor de los demás. Prefiero huir de todo lo que me hiere mínimamente que quedarme y gestionarlo… porque no sé cómo hacerlo. También es verdad que luego me he enfrentado a situaciones muy complicadas, sobre todo en diversos trabajos que he tenido (de mucha exigencia física), que he solventado con unas dosis de arrojo que no sé de dónde me venían. Pero el caso es que no me considero valiente. Por eso admiro tanto a la gente que sí lo es, sobre todo a lxs activistas que luchan por conseguir un mundo más justo, porque en cuestiones sociales yo soy de los que han ido cubriendo el expediente. Creo que no hago las cosas mal, echo una mano cuando toca, intento ser buena persona y trato de ser coherente con mis actos en relación a mi visión de la vida. Pero nunca he dado la cara, más allá de haber formado parte de la masa en multitud de manifestaciones o escribir aquí. Y me jode no ser capaz de hacerlo… Por eso, hoy más que nunca, cuando nubes muy negras nos acechan, quiero dar las gracias a todas las personas que sí dan la cara de verdad, que hacen activismo diario con sus palabras y con sus actos. A lxs profes que salen a la calle pidiendo una mejor educación para un país que se resquebraja. A lxs que luchan porque un derecho humano como la vivienda sea accesible en una sociedad llena de grietas. A las mujeres que siguen gritando en contra de los abusos en esta sociedad machista. A las personas diversas, que somos todxs, que siguen reivindicando su derecho a ser como les dé la gana de ser en una realidad deshumanizada. A todxs vosotrxs, y aunque no ayude en nada: muchas gracias.

Mi estado de ánimo es el de querer quedarme en casa enterrado bajo toneladas de mantas junto a la persona que amo y decirle al oído, parafraseando al escritor Miguel Ángel Hernández, que puso esta frase en twitter y se hizo viral, “Abrázame fuerte hasta que VOX vuelva a ser un diccionario”. Pero con todo y con eso, gracias a vuestro ejemplo, espero ser capaz de quitarme de encima esta tristeza y este miedo y trabajar por crear un mundo mejor.

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