Sin embargo se mueve es una propuesta escénica de teatro-danza, una reflexión sobre el tiempo, el movimiento y la experiencia compartida, que defiende la vida como un enigma sin explicación posible. La pieza sucede en escena como un presente continuo, efímero e incierto, donde el cuerpo es el principal vehículo de investigación y sentido.
Una propuesta escénica sobre el silencio -que no existe-, sobre el tiempo -que no sabemos lo que es-, y sobre el movimiento -que es inevitable-. Sobre nuestra forma de habitar un lugar, planteándonos si estamos viviendo como pensamos o si hemos terminado pensando como vivimos. Un perpetuum mobile que no es otro que el del deseo, al que no se llega nunca, es inalcanzable. Pero seguimos moviéndonos y deseando, en un tiempo movedizo, el gerundio, sin pasado ni futuro. Un continuo pasar.


