Petróleo pone en escena el día a día de un grupo de hombres que trabajan aislados en un yacimiento petrolero de la Patagonia argentina. Su dinámica cotidiana se ha visto alterada porque uno de ellos se acaba de incorporar recientemente a esta labor extrema. Conviven en un tráiler, a solo unos metros del pozo, que está ya casi vacío (interesante metáfora tangencial). Ahí abajo se sigue penetrando violentamente la tierra para sacarle hasta la última gota de oro negro. Arriba, el tiempo libre se cubre de polvo. Es la quinta obra de la compañía argentina Piel de Lava, un colectivo que ha basado su trabajo (desde que empezaron allá por 2003) en la búsqueda de un método de creación colectiva, indagando en los mecanismos de la actuación y en la dramaturgia grupal. Sus componentes son cuatro mujeres, cuatro actrices que lo gestionan todo, que disfrutan de una fuerte conexión personal y laboral, y que para su quinta pieza decidieron meterse en la piel de cuatro hombres que trabajan en la extracción de petróleo, allá en la fría Patagonia.


