Una tarde calurosa en el patio de la casa familiar, tres hermanos (Horacio, Paula y Clara) se reúnen para preparar el velorio de su abuela Ilda, cuyo cuerpo aún no ha sido retirado de su cama.
La muerte, todavía ambigua, se vuelve excusa para revisar viejas tensiones: la ausencia de la madre, los secretos familiares, los reproches nunca dichos y las distintas maneras de amar y despedir a quienes se van.
Entre conversaciones cotidianas y delirantes, la obra oscila entre lo real y lo imaginario, lo espiritual y lo material, lo íntimo y lo performático.
Ilda Éter es una comedia dramática sobre la muerte y la herencia emocional, donde el duelo se vuelve absurdo y donde el foco no está en cómo muere alguien, sino en cómo se sigue viviendo con los restos de su presencia.
