Una información realizada en colaboración con TAI Escuela Universitaria de Artes

 

MADRID, EPICENTRO DE CREACIÓN

En 2025 España se situó como uno de los centros de producción audiovisual de referencia en Europa, atrayendo importantes inversiones internacionales. Sus ventajas competitivas únicas incluyen el español como segundo idioma mundial, una diversidad geográfica excepcional y la consolidación durante la última década de una masa crítica de talento técnico y creativo formado en producciones nacionales e internacionales. Estas condiciones han generado un ecosistema que se autorrefuerza, donde la presencia de profesionales experimentados atrae nuevos proyectos que forman a nuevas generaciones de especialistas.

A nivel nacional, Madrid y Barcelona acaparan el 60% por ciento de la actividad del sector, siendo la capital el primer motor de la industria: a lo largo del último año ha acogido el rodaje de al menos 71 largometrajes, 52 series -50 de ficción y dos docuseries- y más de 410 producciones publicitarias.

A esto se añade que, gracias a la continua renovación de su tejido escénico, Madrid es un referente para el público y los profesionales de las artes escénicas. Además, en la actualidad vive un notable crecimiento debido, en parte, al éxito de los grandes montajes de teatro musical presentes en su cartelera. 

 

 

PROFESIONALES 360 

En la actualidad, el boom del Madrid Hub Audiovisual y el excelente estado de salud del teatro ya no se pueden mirar desde distintas perspectivas, ambas realidades describen un mismo fenómeno de renovación y avance que también se refleja en las necesidades y exigencias de la industria respecto a los profesionales que en ella trabajan. Los actores y actrices o los técnicos y técnicas no pueden limitar ya sus fronteras profesiones como antes, sino que deben expandir sus disciplinas para acelerar el ritmo de trabajo, elevar el nivel de la producción general y, por supuesto, representar este nuevo giro en la producción escénica y cinematográfica. Representar únicamente las necesidades propias de la práctica actoral o técnica no es pues suficiente; el mercado requiere de profesionales capaces de desarrollarse en diversos ámbitos. Julián Fuentes Reta, -director, dramaturgo y docente en la Escuela Universitaria TAI- sostiene que «actuar es accionar; buscar la acción precisa para cada pregunta, cada necesidad. Esto por supuesto hay que hacerlo en en escena, pero también fuera de ella: en el entendimiento de la industria, en la búsqueda de la base estructural de un proyecto».

 

 

A este nuevo papel que debe asumir el profesional artístico podemos denominarlo ‘la fórmula del actor-creador’, ya que parte de la idea de que las prácticas escénicas y audiovisuales están más entrelazadas que nunca y que, por ello, el actor profesional puede enriquecerse enormemente al trabajar en contacto directo con las cámaras y el trabajo cinematográfico. Esto no se limita a los métodos de interpretación, sino que amplía la visión hacia directores, guionistas y técnicos capaces de crear un entorno de 360 grados, donde la multidisciplinariedad y la mezcla de lenguajes estén a la orden del día. 

Para Fuentes Reta, «las artes escénicas del s. XXI son profundamente transversales, adecuadas una nueva mentalidad: la concepción de la creatividad como un trabajo colectivo, de equipo. La noción del ‘genio creador’, propia del paradigma del siglo XIX, que aún sigue vigente en algunas mentalidades, está siendo por fin desbancada. El actor, la actriz, pueden ser centro y parte del acto creativo, tanto o más que el resto de trabajadores del equipo. Lo colectivo permite que cada una de las personas implicadas aporte el cien por cien de sus capacidades, sin jerarquías. Ahí es sin duda donde el actor/creador brilla».

 

 

LA INDUSTRIA EN LOS PASILLOS

Esta mentalidad híbrida puede surgir de la disposición personal, pero también puede cultivarse estratégicamente en programas oficiales como el de la Área de Artes Escénicas de TAI. La base del trabajo de TAI con el alumnado parte precisamente de esa idea: un campus interdisciplinar, donde el alumno recorre diversos enfoques, proyectos y entornos que le permiten acercarse y profundizar en tantas disciplinas como sean necesarias para formar al verdadero profesional, preparado para salir de su zona de confort. Esta convivencia constante entre disciplinas, unida a los más de 800 acuerdos con productoras y centros culturales, favorece una integración orgánica en el tejido profesional de Madrid que también se ha convertido en un ecosistema compartido de intercambio continuo. 

A la hora de estudiar Artes Escénicas, ampliar la mirada y entender el conjunto del proceso creativo se convierte en la base para una trayectoria sólida y sostenible en la industria actual, donde quienes comprenden el sistema en su globalidad son quienes acaban ocupando posiciones de liderazgo en las producciones del futuro.