Marcos Mas (Avilés, Asturias, 1970) es un cómico fenomenal. Hablar con él es como apuntarse a un Máster de Humor porque su trayectoria es inmensa. Artista multifuncional, guionista, actor, cómico, músico… Marcos Mas está empadronado en el templo de El Terrat que pilota Buenafuente y, por extensión, allí donde reine la risa. No en vano considera la comedia como el "camino para destruir las estructuras mentales, desdramatizar todo y poder renacer de las cenizas de uno mismo".
¿Qué más? (Por lo de Marcos Mas, aquí sin tilde…) Presenta el espectáculo-pódcast La hora fenomenal (con un equipazo), colabora en Malas lenguas de TVE, forma parte del espectáculo La noche de la risa, viaja con su show unipersonal Insatisfayer, vivió el furor de El Club de la Comedia, pasó por El Intermedio y Late motiv e incluso fue letrista de El Chiki-Chiki en aquel insuperable festival de Eurovisión. Un todoterreno que brilla por doquier y al que ya estábamos esperando. Y viceversa: "Este es el único Godot al que merece la pena esperar".
¡Bienvenido (y gracias) el gran Marcos Mas!
¿Cómo te definirías a ti mismo a estas alturas del show?
Soy adicto a la risa de una sala llena. No creo que haya mayor desafío para la mente humana que hacer reír, aparte de ser autónomo en España. Me parece una maravilla que una cosa tan sofisticada como el cerebro se afane en algo como la risa, que es aún un fenómeno inexplicado y de poco valor evolutivo. La palabra es inquieto: me gusta explorar todo.
Marcos, me gusta siempre preguntarlo por si alguien no te conoce. ¿Cómo defines tu estilo de comedia?
Soy muy de buscar ‘oneliners’, chistes cuanto más cortos ¡mejor! Estrujar el ingenio para que todo sea lo más minimalista posible e intento huir de lo fácil, que no es fácil. A veces, me paso y puedo oír los cerebros del público crujir en la oscuridad; y ahí tengo que deshacer el camino. Pero la comedia es esencialmente ritmo, quizá por eso estoy gravitando cada vez más hacia una mezcla de música con ‘stand up’, que llamaremos -en un alarde de ingenio nunca visto- ‘¡stand up musical!’. Creo que lo voy a registrar (risas).
¿Quiénes son tus referentes del ‘stand up’, de aquí o allá (y más allá)?
Del más allá, porque ya hacen ‘stand up’ tumbados (risas). Me gustan George Carlin porque hizo un viaje de autodescubrimiento muy interesante, o Bill Hicks, que además de chistes buscaba algo de trascendencia. Pero, y quizá es porque la comedia viaja mal, creo que con el público anglosajón el ‘stand up’ es mucho más fácil. El público de USA celebra chistes que aquí nadie te compraría. Aparentemente, el público en castellano es mucho más exigente. De allá, pero más al sur, creo que Leo Masliah es lo que me gustaría ser de mayor. Y me gustaría que cosas como Les Luthiers tuvieran un relevo. Respecto al ‘PIC’ o Producto Interior Cómico, siento admiración por Berto y Luis Piedrahita. A lo mejor es por las gafas… Y devoción personal por Marta González de Vega.
La ‘promosió’. ¿Por qué ir a verte y reír en La hora fenomenal, parapsicología pop de altos vuelos?
Si no queréis salir de casa, podéis daros una vuelta por nuestro canal de YouTube (@LaHoraFenomenal) y en Open Play de RTVE. Tengo la suerte de trabajar con Eva Gamallo, que está arrasando en redes con nuestra sección Flash paranormal y con mi segundo Dani (después del increíble Danny -Boy Rivera), Dani Niño, que tiene un sentido muy jazz de la comedia radiofónica. En el teatro ahora soy orgulloso miembro de la familia de La noche de la risa y tengo un show unipersonal de cada vez más canciones llamado Insatisfayer, que es con el que suelo girar solo en el circuito nacional de comedia. ¡Seguidme en el Insta! (@marcosmass).
¿Recuerdas la primera vez (en escena) o algún pinchazo épico?
La primera vez en el escenario como cómico -¡he hecho desde ballet a tocar el violín!- salí temblando, literalmente. Fue en la Chocita del Loro de Carabanchel. Soy una persona bastante más tímida de lo recomendable para un cómico, pero me bajé con aplausos, quizá porque me bajaba (risas). Pinchazos épicos lo son todos en el momento que te ocurren y luego no son para tanto. El 90% del trabajo es superarlos. El 10% es cobrarlos (risas).
Ahora lanzo un test raudo.
-La cultura para ti es: La cultura son los padres.
-Las redes sociales son: Necesarias pero un poco exigentes de más.
-Stand up comedy: Sit down drama.
-El Terrat: Mi segunda casa. Con ellos mandamos a Rodolfo a Eurovisión.
–Malas lenguas en TVE: Una experiencia interesante. Me quedo con los compañeros y con descubrir que me gusta manejar marionetas.
–El Intermedio con Wyoming: Una época intensa: aprendí a dominar el estrés de la tele. Y que se puede hacer humor con absolutamente todo.
–El Club de la Comedia: Muy afortunado de haber formado parte de la piedra fundacional del ‘stand up’ nacional.
-Un lugar en la vida para reír a carcajadas: Probablemente un velatorio, pero no les iba a hacer gracia a los familiares.

Vuelta a las preguntas sin límite. Un clásico, mi mantra en RNE y otros medios, como Godot. ¿Vivimos una edad de oro del ‘stand up’, los podcasts de humor, la escena cómica, el ‘crowdwork’, los ‘late nights’?
A no ser que esto vaya a mejor, que puede, sí. Creo que por efecto de la Inteligencia Artificial el acto teatral va a coger un valor aún mayor. Ahora la IA hace chistes -malos de momento, pero mejorarán-, pero poder ver a un artista improvisar en directo o sentir la magia de la escena va a ser aún más valioso en los años que vienen. Prueba de ello es que el ‘crowdwork’ está triunfando, cuando hace muy pocos años era una práctica inimaginable en un escenario masivo. Soy optimista al respecto.
¿Alguna cuestión clave que me deje en el tintero cual fenómeno paranormal, Marcos?
Pues ya que me dais este espacio, quiero reivindicar el humor como camino para destruir las estructuras mentales, desdramatizar todo y poder renacer de las cenizas de uno mismo. Hay una larga tradición que vincula el poder del humor en la espiritualidad y que ha sido ocultada por las élites planetarias. Y vendo un ‘air fryer’ con poco uso (risas).
¿Un mensaje para la posteridad desde Godot?
Éste es el único Godot al que merece la pena esperar. ¿Esto cuándo sale? ¿Puedo saludar? (Risas).
¡Gracias, enhorabuena y viva la comedia fenomenal!
¡Viva, Jorge!