Manu Chacón (A Coruña, 1982) es cómico y actor. Se dedica a lo de los monólogos desde que un tal Juan Dávila le dijo que probara. "La comedia para mí es la escuela del fracaso. El lugar donde aprender que nada es tan importante y que todo es susceptible de convertirse en un chiste, incluso uno mismo", dispara en Godot.
Este "patético ser en busca de sentido" -admirador de Ignatius, Berto, La Hora Chanante, Robin Williams o Jim Carrey- interactúa con el público para colocar con mucha guasa sus historias. Un estilo de 'stand up' tan histriónico como reflexivo para compartir las zozobras cotidianas a golpe de carcajada.
No disparen al cómico es un espectáculo revelador -¡y ya está preparando más jarana!- que puedes ver en salas como El Golfo Comedy Club o Abonavida en Madrid, pero también por todo el país. "Cualquier lugar es bueno para reír a lo loco", afirma en esta entrevista, trazando todo un canto al humor: "La comedia está viviendo un buen momento".
¡Bienvenido a Godot el gran Manu Chacón!
¿Cómo te definirías a ti mismo a estas alturas del show?
Otro patético ser en busca del sentido.
Pregunta de tesis: ¿cómo nace el embrujo para dedicarte al humor? ¿Qué es para ti la comedia?
Para mí la comedia siempre ha sido una herramienta para relacionarme con la gente y con la vida. Después de formarme como actor, fue Juan Dávila quien me empujó a probar con los monólogos. La comedia para mí es la escuela del fracaso. El lugar donde aprender que nada es tan importante y que todo es susceptible de convertirse en un chiste, incluso uno mismo.
Y, por si alguien aún no te identifica, ¿cómo describir tu estilo de comedia?
Creo que mi comedia es histriónica, patética, enérgica, con mucho acting y un toque de crítica.
¡Y no disparen al cómico, oiga! ¿Por dónde van los tiros hoy del otrora ‘Manu El Gamba’? ¿Tiempos difíciles para esquivar disparos?
No disparen al cómico es mi show más personal, en el que reflexiono sobre el sentido de la comedia usando la interacción como herramienta para luego contar mis historias. En tiempos difíciles, yo disparo en muchas direcciones, combinando mi faceta de cómico con trabajos de actor en series, cine y teatro. Y estoy preparando un nuevo show que estrenaré la temporada que viene.
¿Quiénes son tus referentes del humor y el ‘stand up’, de aquí o allá?
De Ignatius Farray me gusta su caos y su poética filosófica y de Berto Romero su humor simple, pero inteligente. De la generación de La Hora Chanante me influenció su humor absurdo. Y como también soy actor, Jim Carrey y Robin Williams me han marcado mucho por su capacidad de improvisación, su energía y su ternura.
¿Por qué ir a ver tus espectáculos?
¿Y por qué no? Me comprometo a hacer todo lo posible para que pasemos un buen rato e intentaré crear contigo las condiciones para que nos sintamos a gusto compartiendo nuestro patetismo.

Ahora lanzo un test raudo
-La cultura para ti es: Un lugar de expresión, reflexión y diálogo donde encontrarnos, vernos y pensarnos como individuos y como sociedad.
-Las redes sociales son: Un invento más del capitalismo para seguir comerciando con nuestra atención.
-El cine (por tu faceta de actor): Una forma de contar historias que sirven de espejo para proyectarnos y ponernos en el lugar de los demás.
-Stand up comedy: Una manera de reírnos de nosotros mismos compartiendo nuestros miedos, locuras e incertidumbres.
-El Golfo Comedy Club, que cumple ¡5 años!: Un referente de la comedia.
-Abonavida: Mi casa, la morada del cómico independiente.
-‘Cagar en El Corte Inglés’: Un hit que todos hemos probado o deberíamos probar alguna vez en la vida.
-Un lugar en la vida para reír a lo loco: Cualquier lugar es bueno para reír a lo loco, lo importante no es dónde: es con quién.
Vuelta a las preguntas sin límite. Es mi mantra en RNE y en otros medios, como Godot. ¿Vivimos una edad de oro del ‘stand up’, los podcasts de humor, la escena cómica, el ‘crowdwork’, los ‘late nights’, los pódcast?
Creo que la comedia está viviendo un buen momento y lo relaciono con la pandemia, ya que a partir de ahí noté un cambio fuerte del público. La gente volvió con muchas ganas de compartir, reírse y vivir más el momento presente. Al mismo tiempo, la tecnología nos tiene más aislados que nunca, por eso, cada vez anhelamos más vernos y encontrarnos, porque en el fondo somos un animal social y necesitamos el contacto con los otros: por eso, la experiencia en directo siempre será una demanda.
¿Alguna cuestión clave que me deje en el tintero, Manu?
No sé si lo he dicho, pero soy gilipollas.
¿Un mensaje para la posteridad desde Godot? ¿Último disparo al cómico?
¡Viva el teatro! ¡Y viva la Revista Godot!
¡Enhorabuena y viva la comedia!