Hay relatos que se resisten a envejecer y mitos que reclaman ser reinventados. El universo de Peter Pan regresa a la escena madrileña despojado de la nostalgia convencional. The Island of Neverland no busca únicamente recrear la historia clásica, sino transportar físicamente al espectador dentro de la isla a través de un impresionante despliegue visual.
Bajo la dirección artística de Simone Ferrari y Lulu Helbaek, y con la arquitectura sonora firmada por John Metcalfe, la propuesta traslada el eje del conflicto hacia una mirada inédita: la historia de Tempesta (Anna Saskia Stickler), la hija del Capitán Garfio, quien se debate entre el peso de la herencia pirata y el impulso de trazar su propio rumbo junto a los Niños Perdidos.
En el vídeo que acompaña este artículo, nos adentramos en los entresijos del espectáculo para conversar con sus verdaderos protagonistas, la coreógrafa de danza y acrobacia Edesia Moreno Barata y los actores Eduardo Ferrés (Capitán Garfio) y Cristina Cigüela (Campanilla).
DE LA INMERSIÓN AL GRAN ESPECTÁCULO
Antes de cruzar la entrada, el espectador ya vive una experiencia inmersiva de 360 grados, donde debe elegir bando, el de los Piratas o integrarse en la Tribu de los Niños Perdidos. Un tránsito donde el público atraviesa el dormitorio hacia la Sala de los Sueños para explorar activamente la Bahía de los Piratas, el Bosque de las Hadas o la Roca de las Sirenas.
Tras esta inmersión inicial, la narrativa se traslada a La Arena, una estructura escénica envolvente donde los asistentes se sitúan alrededor del escenario. Es allí donde el circo contemporáneo, el teatro físico y la música en directo asumen todo el peso dramático sin distancia alguna.

VOZ Y CUERPO DEL ELENCO
Como se aprecia en las entrevistas en vídeo que acompañan a esta pieza, los verdaderos engranajes de la producción destacan la complejidad técnica y conceptual de un montaje de esta magnitud.
Edesia Moreno Barata, responsable del diseño y la coreografía acrobática, detalla cómo concibió el ‘esqueleto’ de un show que integra ocho disciplinas circenses distintas —desde el mástil chino y el trapecio volante hasta las cintas aéreas y el ‘trampwall’. Un despliegue de alto riesgo coordinado milimétricamente con el equipo de rigging técnico para garantizar la máxima seguridad.
Por su parte, Eduardo Ferrés reflexiona sobre el reto de dar vida a un Capitán Garfio enfocado desde la comedia física y el clown. Ante la ausencia de una barrera escénica, Ferrés explica cómo el trabajo actoral se apoya en la precisión de la mirada y el gesto continuo para conectar con el público a escasos centímetros. Asimismo, Cristina Cigüela comparte la exigencia física tras su interpretación de Campanilla a través de la suspensión capilar, una rigurosa disciplina que convierte el esfuerzo muscular en pura poesía ingrávida sobre la arena.
The Island of Neverland no invita a ver una historia conocida, sino a habitarla activamente desde dentro.