Conchita y Miguel son dos hermanos egoístas, caraduras y algo mucho peor ¡están divorciados!
El divorcio ha transformado sus ‘cómodas’ vidas en un mundo nuevo lleno de dificultades económicas y emocionales. Aunque los dos han encontrado sus nuevas aventuras amorosas en Tinder, y están muy al día de lo que hacen sus ex gracias a Instagram, la manera de llevar sus divorcios es muy diferente.
Aprovechando que sus padres están de veraneo en la casa del pueblo, Conchita decide instalarse en el piso de los padres en Madrid para iniciar un nuevo proyecto, su propia escuela de suelo pélvico y yoga, pero la inesperada visita de su hermano Miguel que vive en Ibiza le trastoca todos los planes, ¿¡Qué hace allí!? Miguel se ha desplazado a Madrid porque le han salido unos ‘trabajillos’, eso le ha dicho a su hermana, aunque en realidad esconde algo más, su ex le ha echado de casa porque no puede pagar su parte del piso, y un misterioso mensaje de WhatsApp de la madre, le he hecho pensar que sus padres se van a quedar a vivir definitivamente en el pueblo. Conchita también ha recibido el mensaje de la madre y sospecha lo mismo que su hermano, aunque al principio intentan disimular, los dos tienen la intención de quedarse con el piso y no compartirlo. Conchita quiere montar allí su escuela y Miguel necesita un lugar donde vivir.
Miguel descubre que su hermana también guarda un secreto, es la que administra y ayuda a sus padres con los trámites de las cartillas bancarias y que en ellas tienen más de cien mil euros. Miguel intenta convencer por todos los medios a su hermana de que deberían disponer de ese dinero porque es ahora cuando ellos más lo necesitan. El egoísmo les puede, y sus valores morales quedan reducidos al vil metal, sacando lo peor de cada uno de ellos reviviendo rencores de la infancia, hasta que la llamada de su madre les interrumpe, no es la noticia que esperaban, su madre 2 también se va a divorciar y les pide las cartillas para empezar una vida nueva en el pueblo con Tomás, el que va a ser su nuevo marido. Además su padre vuelve al piso de Madrid para estar más cerca de sus hijos y que le den calor, ¡lo que les faltaba! ellos que nunca han aguantado el carácter insoportable de su padre deciden abandonar rápidamente el piso y huir juntos a Ibiza, prefieren ganarse el dinero con el sudor de su frente que aguantar a su padre.






