Dos mujeres acuden a una reunión de antiguas alumnas del curso de 1906 en La Asociación para la Enseñanza de la Mujer. María Amalia Goyri y Goyri, antigua alumna y profesora del centro, se reencuentra con Celia, una de sus antiguas estudiantes. A través de su conversación conoceremos un poco más la historia de estas dos mujeres de principios del Siglo XX y sobre todo nos trasladaremos a una época donde la educación y los derechos de la mujer eran casi inexistentes.
Si las paredes hablasen es una alabanza a la educación y al género femenino. Es una obra para expresar admiración hacia personajes como María Amalia Goyri y otras tantas mujeres que pasaron por las aulas de escuelas y universidades a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
Hemos ganado en igualdad en la educación, pero no debemos olvidar que aún falta mucho por hacer en cuanto a igualdad se refiere. Y, sobre todo, no podemos olvidar que estas mujeres existieron, que quisieron estudiar, que llenaron estancias, escuelas y universidades buscando un poco de libertad y conocimiento.
Algunas de ellas fueron verdaderas intelectuales que de haber nacido hombres, tendrían escrito en mayúsculas sus nombres o incluso una placa con una calle.


