Regüeldo es una meditación y una elegía sobre la finitud de la vida.
Cuatro personajes excéntricos y obsesivos trenzan reflexiones entre lo absurdo y lo sagrado con las más bellas canciones de amor y con aforismos de su ‘maestro’, Ciorán, y también con proverbios populares hasta dar con eso que les recuerda por qué está bien llorar y por qué está bien vivir.
Ona anuncia, feliz, que va a quitarse la vida y pide a sus amigas, las gemelas Artura y Asunción, que se hagan cargo del cuerpo. Ellas no terminan de creerla: Ona “nunca acaba las cosas que empieza” y sospechan que todo tiene que ver con Miércoles, una estrella de rock que nunca le ha correspondido.
Mientras organiza su propio entierro, Ona expone las razones por las que considera que vivir no merece la pena y formula una absurda, solemne y radical teoría sobre el amor. Entretanto, Miércoles ofrece, a un lado del escenario y solo en la cabeza de Ona, un concierto en su honor.
Humor absurdo, canciones de amor, amistad y melancolía se entrelazan en una obra sobre la finitud de la vida y sobre cómo la necesidad del otro puede salvarnos de nuestras propias tristezas.

