Fotos: Luis Castilla
Con este espectáculo nos adentramos en uno de nuestros clásicos esenciales del siglo XX: Federico García Lorca.
La obra es de una poética deslumbrante, que la emparenta directamente con nuestros grandes clásicos del Siglo de Oro. Es precursora del teatro contemporáneo más radical.
El protagonista es el mismo público, aunque el autor no le hace ninguna concesión. Su libertad creadora llega a las más altas cotas. Personajes desesperados en busca de amor. Un amor puro, sin límites, sin máscaras. Un poema dramático que nos enfrenta como público a nosotros mismos, nos convulsiona. Porque Lorca nos obliga a asomarnos a la barandilla de nuestro abismo. Adelante. Sin miedo.
Este es un montaje de una belleza extrema, y nuestro objetivo es que esa belleza atrape al espectador, que el conjunto estremezca, deslumbre y emocione. Para ello, utilizamos un lenguaje poético de corte surrealista repleto de imágenes sugerentes.
Se trata de nuestra producción más arriesgada y contundente hasta el momento, con una sofisticada y exquisita puesta en escena cuidada hasta el más mínimo detalle. Eso hace que el espectador quede fascinado por la belleza y el encanto de la obra, en el momento en que se deja arrastrar a lugares a los que no solemos llegar.



