Quemadas, hartas, carbonizadas, fritas, escaldadas, calcinadas… Dos trabajadoras agotadas de tanto sonreír, de servir sin descanso, de lidiar con clientes insufribles. Por fin llega el final de su jornada. «Un vinito y para casa», piensan. Pero justo cuando están a punto de marcharse y olvidar por unas horas la rutina, aparece el mayor de sus problemas: la caja no cuadra.
Así comienza Chamuskadas, una obra que, con un tono ácido y mordaz, pone sobre la mesa la precariedad laboral que enfrentan muchas mujeres, cuestionando los límites del amor, el sexo y el trabajo bajo su condición de género. Con humor, ironía y un punto de rabia contenida, la historia de estas dos camareras nos sumerge en una realidad tan cruda como cotidiana, donde la lucha por la dignidad se convierte en un acto de resistencia diaria.




