Un hombre se para en un escenario.
No está actuando. No está dando cátedra.
Vino a decir la verdad.
A esta altura de su vida, el reconocido actor argentino Boy Olmi se pregunta quién es.
Si es su profesión, sus vínculos, sus heridas, sus recuerdos o todo eso mezclado.
Con humor, con crudeza y con la calma de quien ya no necesita
impresionar a nadie, comparte una historia personal que, en el fondo,
podría ser la de cualquiera.
Con las herramientas del teatro este experimento sorprendente, que no tiene nada de ficción, nos recuerda que, a veces, la pregunta es más importante que la respuesta.

