Fotos: marcosGpunto
En marzo de 2023, Israel Galván fue invitado a participar en el ciclo de danza para bebés y primera infancia Bailas, Baby? de Espacio Abierto Quinta de los Molinos, un espacio en el que reconocidos profesionales de la danza creaban obras para un público inesperado y exigente. A partir de esta experiencia, Galván concibe un nuevo espectáculo adaptado al espacio (site-specific), pensado para niños desde 6 meses y hasta 5 años.
En el escenario, siete sillas pequeñas con distintos tipos de calzado encima -botas de agua, calzado japonés, botas de fútbol, aletas, entre otros-. Su intención es que los bebés, al descubrir esos elementos en el escenario y verlo cambiar de un calzado a otro, participen activamente, jugando y provocando sonidos junto a él. “Yo he sido un niño bailando y aquí se me permite volver a serlo”, reflexiona.
Durante unos 40 minutos, el artista genera un parque infantil sonoro a través de ruidos, sensaciones y siete pares de zapatos. Para facilitar la conexión con los más pequeños, Galván incorpora elementos reconocibles como arena, un rastrillo, diademas y orejas. “Lo bonito es crear un parque infantil sonoro para que los niños al final del espectáculo puedan subirse en el espacio escénico, se pongan el calzado y que hagan ruido, que jueguen, que tienten el suelo”, explica.
Desde el principio, Galván tuvo claro que no iba a bailar de una manera diferente solo porque el público fuera tan pequeño; no iba a dejar de ser él mismo sobre el escenario. “En una situación así, esos bebés se convierten en tus maestros y te hacen estar más concentrado y ser más exigente con lo que haces”, cuenta. Lo compara con su infancia, cuando bailaba para los maestros, una experiencia que ponía su cuerpo y mente en guardia. La pieza está pensada para un público adulto y no lo calificaría como un espectáculo infantil. Además, menciona que los padres que asistieron al ciclo en Espacio Abierto estaban tan sorprendidos e inmersos en la pieza como los bebés.




