
Llueven vacas
Carlos Be estrena en un escenario su obra ‘Llueven vacas’, un montaje que nos introduce en un hogar donde la violencia de género es el pan de cada día.

Carlos Be estrena en un escenario su obra ‘Llueven vacas’, un montaje que nos introduce en un hogar donde la violencia de género es el pan de cada día.

Uno de los hitos de nuestra literatura del siglo XX, dibuja un grotesco retrato del Madrid de la posguerra. La obra aúna la línea de escritores como Joyce, Faulkner y Proust, a la tradición picaresca, el lenguaje de Valle-Inclán y el imaginario de Goya


Julia es una adolescente de 15 años, sus problemas e inquietudes, su vida, su mentalidad y la relación con sus padres están cambiando. Una noche cualquiera desaparece sin dejar rastro, desde ese momento todo se transforma, sus padres se enfrentan a la incertidumbre.

El texto y la dramaturgia del montaje del monólogo ‘Gloria’ es coautoría de Noelia Adánez y Valeria Alonso. Esta última ha dirigido a Ana Rayo, quien interpreta a Gloria Fuertes. Se parte de un texto previo de Noelia Adánez, que resultó distinguido con el Premio Mujeres que Cumplen otorgado por la Fundación SGAE en julio de 2017.

Tres mujeres se miran en un espejo. Desde ahí pueden divisarlo todo e imaginar un horizonte futuro. Son tres. Nada tiene que ver una con

‘Me han dado tantos pollazos en el pecho que el corazón se ha bajado al coño’, es una tragedia ácida, sarcástica, vibrante, surrealista tanto en su forma, como en sus personajes que escapan de los límites racionales.

‘Flor(es). Cualquier lugar, cualquier mujer’ es un espectáculo teatral que, con forma de ‘collage’, cuenta historias que se superponen, se contradicen, se complementan, para hacer un homenaje a la resistencia y la fortaleza silenciosa de nuestras mujeres.


Una ficción política que retrataba a la sociedad del futuro como una dictadura totalitaria con el objetivo de transmitir emociones fuertes al espectador.

Carolina Román nos cuenta la historia de Mario… con quien viajaremos a su infancia, habitaremos su casa, recorreremos su pueblo. Pinceladas en blanco y negro que truncarán su identidad sexual y de género.

En esta historia, basada en un hecho real, nos sumergimos en el tejido de la existencia humana, construyendo una inquietante parábola sobre la imposibilidad de alcanzar el deseo de justicia.