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Fritsch Company en Festival Visibles

Dar una visión paternalista o protectora sobre la inclusión puede ser muy perjudicial

Gabriela Martín, presidenta de la Fundación Psico Ballet Maite León, nos habla de Fristch Company, una de las dos compañías de Artes Escénicas de la Fundación junto a Psico Ballet. Ya son una compañía habitual dentro del Festival Visibles, y en esta 9 Edición nos presentan Sin Par, un espectáculo conformado por cuatro piezas independientes que marcan las relaciones interpersonales desde distintos ángulos.

La pieza podrá verse el domingo 19 de mayo en Sala Tarambana.

 

Foto de portada: Espectáculo Sin par. ©Jacobo Medrano

 

Fritsch Company y la Compañía Psico Ballet sois dos compañías que pertenecen a la Fundación Psico Ballet Maite León, ¿pero qué diferencias hay entre ambas?

La Compañía Psico Ballet es la compañía inicial de la entidad. Surgió en los años 70 y es incluso anterior a la propia fundación. La compañía Psico Ballet es inclusiva e intergeneracional y su objetivo fundamental es la difusión de la danza inclusiva y la sensibilización social a través de espectáculos especialmente dirigidos al público familiar. Son espectáculos que persiguen la estética y la luminosidad en escena con un trasfondo educativo. La compañía Psico Ballet es también la cantera de futuros profesionales en la compañía Fritsch.

La compañía Fritsch surge en 2012 como vía de profesionalización de artistas con discapacidad. Está conformada por intérpretes y creadores/as profesionales con y sin discapacidad. Son espectáculos de teatro-danza contemporánea que giran en circuitos profesionales nacionales e internacionales.

 

¿Fritsch Company es una compañía con un enfoque profesional?

Si, la compañía persigue la formación profesional y el apoyo a la profesionalización de artistas escénicos con discapacidad.

 

¿Cómo ha cambiado el trabajo de la compañía desde aquella primera obra llamada Contaminación en 1982?

Creo que la evolución la han marcado las distintas personas que han conformado las compañías a lo largo del tiempo. Ha sido una evolución a través de la experimentación y la investigación e incluso a través de la equivocación en algunos casos, que nos ha llevado replantearnos el proyecto y a retomar algunos de los orígenes.

En los primeros inicios de la compañía, los espectáculos creados por Maite León eran de un fuerte carácter de denuncia social, incluso en algunos casos eran catalogados por aquel entonces como no aptos para menores. Más tarde comenzamos a montar espectáculos ella y yo, y quizás por mi juventud, introducía piezas menos sociales. Creo que la unión de ambas generaba cierto equilibrio en cada espectáculo. Con el fallecimiento de Maite, decidimos crear un espectáculo muy visual y positivo como una vía de transición y a la vez un homenaje a uno de sus últimos espectáculos Para los que sueñan. Por ello, este espectáculo se creó bajo el título Un Mar de Sueños. En esta ocasión quise trasladar la propuesta creativa a coreógrafas de la propia entidad y fue un proyecto que realizamos en colaboración con Maite Gámez, Esther Gómez y Pilar Muñoz.

Tras un periodo de espectáculos muy visuales con gran cantidad de elementos escénicos y movimiento, decidimos conformar la compañía Fritsch en 2012 y se produjo un cambio también a nivel estético y de intencionalidad en los espectáculos. El primero de ellos, Obsolescencia Programada, fue sin duda una vuelta a los orígenes al tener un fuerte componente social, a la vez de una estética más sobria. Este primer espectáculo de Fritsch Company quizás supuso un cambio muy brusco para el público acostumbrado a los espectáculos previos frente a un espectáculo con cierta dureza. No obstante, este cambio de concepto ha contagiado también a las creaciones de la Compañía Psico Ballet, como se puede comprobar en el reciente espectáculo Su Realismo.

El siguiente paso, realizado por la compañía Fritsch como vía de crecimiento y como demostración de calidad de sus producciones frente al posible ‘miedo’ de programadores, fue la invitación de creadores externos. Por ello, se invitó a coreógrafxs de reconocida trayectoria como Antonio Ruz, Amaya Galeote y Patricia Ruz para la realización de tres piezas coreográficas en el espectáculo Mesa para Tr3s. A partir de este momento, la compañía Fritsch ha contado con producciones propias y producciones con coreógrafxs y directorxs escénicxs invitadxs como es el caso de Andrés Lima o María Cabeza de Vaca.

De esta forma, la compañía Fritsch presenta cada nuevo espectáculo bajo la influencia de lxs distintxs creadorxs invitadxs e intérpretes y la compañía Psico Ballet bajo la estética de la producción propia.

 

Fritsch Company en Festival Visibles en Madrid
Gabriela Martín

 ¿Cómo preparáis a lxs artistas para formar parte de Fritsch? ¿Qué tipo de formación ofrecéis?

Lxs artistas de la compañía reciben la misma formación troncal que el resto del alumnado de la Fundación, una formación en Artes Escénicas que comprende formación en danza, principalmente contemporánea, teatro, maquillaje escénico y percusión. Adicionalmente, lxs intérpretes de la compañía Fritsch realizan ensayos y formación con profesionales invitadxs.

 

También formáis a docentes en todas las áreas artísticas. ¿Cómo esa formación para profesionales que impartís?

Impartimos formación en nuestra metodología de trabajo; nuestra experiencia docente y artística desarrollada a lo largo de más de 40 años en todas las áreas escénicas: danza, teatro, música, creación escénica, diseño de iluminación, producción…

 

¿Crees que en general en las escuelas de Artes Escénicas hace falta más especialización para atender a cada persona y sus diversidades?

Sería bueno adquirir una cultura social de la diversidad y que esta diversidad estuviese implícita en toda actividad social. De esta forma, no sería tan difícil para unx profesorx formar a personas con distintas necesidades educativas porque tendría un eje y un respaldo sobre el que apoyarse y no el sentimiento de tener que realizar este esfuerzo por si solo sin saber ni por dónde comenzar. Si ya existiesen unos protocolos y un funcionamiento para ello, todo fluiría de una forma más natural.

En este sentido, las escuelas de Artes Escénicas y principalmente las públicas deberían poder trabajar con personas diversas en todos los sentidos y la educación tender a ser más personalizada para lograr el máximo potencial de cada alumnx, y debería adaptarse a distintas formas de aprendizaje y no tratar de ‘ajustar’ al alumnado a un sistema concreto.

 

Ahora llegáis al Festival Visibles con vuestra obra Sin Par. ¿Qué nos puedes decir del montaje?, ¿qué nos queréis mostrar con ella?

Este espectáculo es muy especial para la compañía ya que es el resultado de la creación de los propios intérpretes. El espectáculo está conformado por cuatro piezas independientes que marcan las relaciones interpersonales desde distintos ángulos. El nombre alude principalmente a las relaciones entre dos personas, que a su vez no pueden prescindir la una de la otra. La primera pieza,  L’un sans l’autre… creada por Carla Mouchet y Sebastien Thevenin versa sobre cómo las diferencias nos complementan, logrando crear fuertes vínculos de conexión entre las personas. Escaramuzza, de José Carlos de la Cal y Ricardo Cabrero se enmarca en un contexto de guerra, rompiendo con el dolor y dando cabida a sentimientos tan grandes como son el amor y la amistad entre dos personas. Hárúz pieza creada por Adrián López y Pilar Muñoz nos adentra en como el dolor de sentirse derrotado hace que olvidemos nuestra esencia y perdamos nuestro rumbo, sin embargo, tan maravilloso es caer como poder levantarse, para encontrar nuestro verdadero camino. Finalmente, la pieza Días felices de Julia Antón y María Galisteo, muestra desde la ironía y la comicidad, la cruda realidad de las mujeres en los años 50. El sometimiento, la actitud servicial y sumisión se combinan con sus deseos más íntimos.

 

Ya habéis participado más veces en este Festival. ¿Te parece interesante y necesaria una iniciativa como Visibles?

En estos momentos me parece muy necesaria, dado que es una iniciativa que da visibilidad a las compañías inclusivas desde el ámbito privado y además con los recursos de pequeñas salas alternativas, con lo que es una apuesta muy grande y muy valorada. Para las salas que participan en el Festival supone un verdadero compromiso ya que en ocasiones uno de los grandes miedos de lxs programadorxs es que las compañías inclusivas no despierten el suficiente interés del público. Desde mi experiencia, creo que cuando se realiza una buena campaña de difusión, sí existe público interesado en este tipo de propuestas.

A futuro, mi deseo es que no fuese necesario crear un festival específico y las compañías inclusivas y artistas con discapacidad pudiesen estar programadxs en la programación habitual, que, por otra parte, me consta que gran número de las salas que participan en el Festival, ya lo hacen.

 

¿Cómo os habéis sentido las otras veces que habéis estado programadas aquí?

La verdad es que como en casa, ya que es un lugar en el que nos sentimos muy arropadxs y son muy abiertxs a nuestras propuestas creativas.

 

¿Crees que las Artes Escénicas son una buena herramienta de transformación social?, ¿esa debe ser su labor?

Creo que la Cultura y el Arte son las mejores herramientas de comunicación y es patrimonio de toda la humanidad; es aquello que podemos transmitir entre generaciones, no entiende de límites ni de fronteras; es lo que nos representa y nos une. Quizás es una de las mejores herramientas de transformación social porque nos obliga a replantearnos a nosotrxs mismxs desde lo más íntimo a nuestra relación intrapersonal y comunitaria. Es una forma de aprendizaje desde múltiples lenguajes que está en continua evolución y realmente avanza al mismo ritmo que la sociedad, o quizás sea la propia experiencia artística la que provoque esta evolución.

 

¿Crees que el mundo de las Artes Escénicas es inclusivo?

Tengo esa esperanza. Creo que es el mundo en el que se puede y debe  permitir más apertura. También creo que en ocasiones estamos demasiado preocupadas en dar explicaciones, en justificarnos y etiquetarnos. Sería más sencillo simplemente mostrar una propuesta escénica y que fuese valorada como tal y no por el tipo de intérpretes que componen el elenco. Nadie da una explicación cuando hay un intérprete rubio en el escenario; debería ser de la misma forma cuando hay un intérprete con discapacidad. Si es buen intérprete y me transmite, no queda mucho más por decir.

 

Si cada ser humano es único y diferente, ¿Por qué vivimos en una sociedad que no tolera nada bien la diversidad?

Creo que es una cuestión educativa como sociedad, el tratar de imitar moldes que no sobresalgan de lo habitual, no llamar la atención para no provocar rechazo; y es la persona que no conforma ese molde la que nos produce ese miedo, por lo desconocido que nos pueda ofrecer o afectar en nuestra propia vida.

Conocer y valorar otras formas de sentir, pensar o moverse nos abre muchos caminos nuevos, ya que no nos limitamos a una única visión. Por ello creo fundamental el aporte que una persona con discapacidad pueda dar bajo su visión a la sociedad. Además, tenemos que pensar que no somos nosotros y ellxs como algo enfrentado. En cualquier momento, por distintas circunstancias, podemos pasar a formar parte de un grupo de personas llamadas ‘en riesgo de exclusión social’, podemos ser ese ‘ellos’. No está tan alejado como pensamos, ni somos tan diferentes. Deberíamos pensar que no hay una barrera de seguridad y deberíamos tener todos los medios para que nadie se sintiese excluido.

 

¿Sentís que tenéis el apoyo necesario para poder desarrollar vuestro trabajo?

Sí contamos con apoyos institucionales y agradecemos mucho los apoyos de entidades públicas y privadas que confían en nuestro trabajo. Lamentablemente, no son suficientes para lograr una estabilidad de la entidad. Cada año nos enfrentamos a la incertidumbre y la sensación continua de una carrera de obstáculos, pero es la realidad diaria de cualquier ONG o cualquier compañía. En nuestro caso además se une que en ocasiones nos encontramos en tierra de nadie y nos comentan que no somos Cultura, no somos entidad social y no somos un proyecto educativo, cuando nos sentimos parte de los tres.

 

 

¿Tenéis facilidades para actuar en cualquier teatro? ¿Os programan mucho?

Sí observamos una evolución en la contratación de compañías inclusivas; ganas por parte de muchxs programadorxs y apuesta por ofrecer al público referentes de todos los sectores de la población, entre los que se incluyen lxs artistas con discapacidad. La reciente ley de accesibilidad universal que contempla también el derecho al acceso a la cultura, está provocando nuevos avances en este sentido. Todavía nos encontramos a medio camino, pero si se están produciendo cambios favorables y vemos que los espacios escénicos se acercan a las entidades sociales para asesorarse de cómo abrir sus espacios a nuevas propuestas y nuevos públicos. Creo que entre todos los agentes implicados debemos favorecer la eliminación de barreras, miedos y prejuicios a la hora de contratar a una compañía inclusiva; por supuesto bajo los mismos términos de calidad y profesionalidad que el resto de las compañías.

 

¿Crees que los medios de comunicación sabemos tratar estos temas de inclusión escénica? ¿Le dedicamos suficiente espacio a iniciativas como la vuestra?

Los medios de comunicación sois un elemento fundamental en la difusión de proyectos como el nuestro. Para ello, es muy importante que la percepción que transmitáis de compañías lideradas por personas con discapacidad sea de profesionalidad frente a una imagen de condescendencia, lástima o infantilismo. Una visión paternalista o protectora comunicada a través de un medio de comunicación puede ser mucho más perjudicial que beneficiosa para todo el trabajo desarrollado en pro de la igualdad de las personas con discapacidad.

 

¿Realmente estamos cerca de lograr la plena inclusión escénica?

Para mí, llegaremos a este punto cuando cualquier coreógrafo o director de escena incorpore artistas con discapacidad en sus producciones propias sin tener que ser motivo de un encargo, una justificación de una subvención, darle un matiz social a su proyecto o porque necesite intérpretes que hagan de ‘persona con discapacidad’; simplemente porque estéticamente ofrezca algo que interese. También cuando veamos proyectos artísticos liderados por artistas con discapacidad sobre el escenario.

 

¿El impulso de Maite León sigue llenando todos los rincones de la escuela?

Sí, por supuesto. Muchas de las iniciativas que estamos llevando a cabo como la creación de la compañía Fritsch ha sido uno de los proyectos que ella tenía en mente. Creemos que seguimos muy fieles a su filosofía de continua búsqueda y evolución. Ella, nunca comprendió la frase “no puedo” como limitación a un sueño y nosotras tampoco. Si creemos en ello y queremos abordarlo, vamos en esa dirección.

 

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