“El Festival Mueve surge por la necesidad de que Madrid cuente con un festival dedicado al teatro físico. En Madrid, en España y en general en Europa, hay muchos artistas de teatro físico que desean y necesitan de lugares para exhibición y visibilización. Por eso Mueve está muy centrado en esta parte de los procesos, tanto de formación como de nuevas compañías, pues queremos generar un lugar de lanzamiento y de promoción de todos estos artistas”. Esto es lo que nos comenta Waldo Rosales, de Moviendo Teatro, que es el director de este festival (junto a Arturo Bernal en la dirección artística y Aurora Carragal en la Producción Ejecutiva). El germen del festival surgió en 2017 como una pequeña iniciativa dentro de la Semana del Teatro, y ha ido evolucionando hasta lo que es hoy en día, todo un festival internacional que cumple 4 ediciones como Mueve. ¿Y por qué el teatro físico? “El teatro físico es el que actualmente mueve el panorama escénico internacional, con propuestas arriesgadas, vanguardistas y contemporáneas. El festival está centrado en esta disciplina con el objetivo de generar un espacio donde visibilizarla y dar oportunidad a nuevos creadores y creadoras. En Madrid existe un tejido artístico dedicado al teatro físico, y queremos ser un trampolín para las nuevas generaciones, fomentando además sinergias con otros países europeos. La idea es consolidar una red europea de teatro físico que impulse la colaboración, el intercambio y la proyección internacional de los artistas”, nos sigue comentando Waldo.

Y aunque más o menos podemos ya saber lo que es el teatro físico, aprovechando que tengo a Waldo conmigo le pido que nos defina esta disciplina artística. “El teatro físico es aquel que parte del cuerpo en movimiento en el espacio. Integra diferentes disciplinas escénicas y genera una comunicación profunda con el público, más allá de la comprensión intelectual. Las creaciones no se basan en la palabra, sino en la fuerza expresiva del cuerpo, el ritmo y la relación con el entorno. Por eso el teatro físico es el que más nos interesa: porque abre caminos de exploración artística y establece un diálogo directo, sensible y universal con el público. Más allá de la palabra, que no quiere decir que no exista, la comunicación establecida con el público traspasa la frontera del entendimiento racional. No se basa en el intelecto, sino en la energía, las atmósferas y las múltiples posibilidades de percepción. No es necesario comprender, sino recibir vibraciones, recibir energías y dejarse transformar por ellas”.

 

¿Cómo de complicado es levantar un proyecto así? A nivel humano, logístico…

La mayor dificultad para poner en marcha y sostener un festival de estas características es, sin duda, la financiación. A nivel humano, contamos con la participación de muchos profesionales dedicados, que realizan su trabajo con gran ilusión y con un nivel de excelencia admirable. La organización es también uno de los puntos más complejos de gestionar, pero gracias a todos estos profesionales que intervienen en las distintas áreas del festival, conseguimos sacar adelante cada edición.

Las actividades de calle suelen ser las que requieren mayor atención, ya que al desarrollarse en espacios públicos necesitan un cuidado muy específico, no sólo por cuestiones artísticas, sino también por aspectos logísticos. En cualquier caso, un festival de este tipo merece toda la atención y dedicación de quienes lo hacen posible, porque creemos firmemente que Madrid, como gran capital europea y referente cultural, necesita un festival así para equipararse a otras ciudades donde el teatro físico es una de las grandes propuestas artísticas.

 

¿Y con qué apoyos económicos cuentas para organizar el festival?

El apoyo fundamental con el que cuenta el festival desde hace varios años proviene de las ayudas a festivales y ferias de artes escénicas del Ayuntamiento de Madrid. Gracias a este respaldo hemos podido realizar ediciones anteriores, la actual de 2026 y esperamos también la de 2027. Para nosotros es un apoyo esencial, pues complementa de manera sustancial el presupuesto con el que trabajamos.

Otra línea de financiación procede de fondos propios, a través de las aportaciones de socios. Además, estamos siempre explorando la posibilidad de incorporar financiación mediante sponsorizaciones o incluso mecenazgos, líneas que debemos poner en práctica para asegurar la sostenibilidad del proyecto. Paralelamente, estamos investigando las oportunidades que ofrecen los fondos europeos, como el programa Europa Creativa, que puede abrir nuevas vías de desarrollo y consolidación para el festival.

Una parte importante de las actividades del festival son gratuitas. Contamos con apoyos no económicos, como la cesión de espacios y la aportación de diferentes actividades por parte de varias instituciones. Entre ellas destacan el Centro Dramático Nacional, el Teatro Circo Price y el Teatro Español, que han colaborado con propuestas como visitas guiadas o la actividad ‘Los oficios del teatro’, en la que profesionales de estos grandes centros escénicos comparten con el público su trabajo para que los espectáculos se desarrollen a la perfección.

El festival obtiene ingresos a través de la venta de entradas de los espectáculos programados en sala. Sin embargo, una parte esencial de la programación son las actividades gratuitas en espacios públicos, actividades para todos los públicos.  En el caso de estas actividades gratuitas, la financiación proviene directamente de la aportación económica del festival, que asume los cachés de todos los artistas participantes, garantizando así la calidad y diversidad de la programación.

 

Waldo Rosales

 

REIVINDICANDO EL APRENDIZAJE

Sobre la programación de esta nueva edición que tendrá lugar del 26 al 29 de marzo, Waldo nos comenta que “en primer lugar, y abriendo el festival, tendremos una experiencia llamada Crash Test (26 de marzo en La Escalera de Jacob), con la participación de diferentes artistas seleccionados a través de convocatoria. Luego tendremos el estreno del espectáculo de creación El Jardín de las Delicias (27 de marzo en Nave 73), basado en el célebre tríptico de El Bosco. La obra recorre distintos espacios a través de una narrativa no lineal. Se pretende generar diferentes lugares y visiones que dialoguen con el panorama social y económico actual. Por otro lado, habrá una presentación de creaciones de diferentes escuelas, con piezas propias que se mostrarán al público el 29 de marzo en El Umbral de Primavera. Asimismo, se celebrará una jornada de formación dirigida por pedagogos y pedagogas de teatro físico, que culminará con una muestra de las creaciones generadas durante la jornada (28 de marzo en Nave 73). También contamos con una experiencia performática de artistas en formación, Humanizando (28 de marzo en la calle Argumosa), que tendrá lugar en escaparates de tiendas y establecimientos del barrio de Lavapiés, núcleo central de la celebración del festival”.

 

¿Cómo es la colaboración con las distintas salas de teatro independientes?

La participación de salas de teatro independientes es fundamental para el festival porque coincide con la idea de fomentar y apoyar al tejido artístico de la ciudad. Varias salas de la red de teatros de Lavapiés, como La Escalera de Jacob y El Umbral de Primavera, se convierten en sedes del festival, además de Nave 73, acogiendo diferentes experiencias y espectáculos. La colaboración con estas salas siempre ha sido muy estrecha y generosa, ya que proponemos lugares y experiencias escénicas que van en línea con la experimentación y con las nuevas generaciones, precisamente la base de sus programaciones. Además de las salas alternativas, el festival también se desarrolla en espacios de referencia como el Teatro Circo Price, el Centro Dramático Nacional y, en ocasiones, el Teatro Español. Uno de los objetivos principales es continuar generando lazos con entidades públicas y privadas, como Matadero Madrid o Conde Duque, entre otras.

 

Crash Test

 

Como bien podemos ver en la programación que se ha creado, la edición 2026 ha puesto el foco en las escuelas de formación de teatro físico, se reivindica el aprendizaje, la experimentación, el intercambio de imaginarios y el encuentro entre artistas emergentes, profesionales y alumnado de centros especializados de España y Europa. “Este año nos hemos enfocado en la participación de escuelas de formación en teatro físico, porque son las que tienen la mayor responsabilidad de formar a las nuevas generaciones de artistas. Su implicación es muy importante, la formación constituye una parte importante del festival. En esta edición hemos puesto especial atención en ellas, reconociendo su papel esencial en la transmisión de saberes, en la experimentación y en el impulso de nuevas propuestas que enriquecen el tejido artístico y aseguran la continuidad del festival. No solo participan escuelas de Madrid, sino también una escuela de Portugal, La Sala, y una escuela de Bruselas, Bélgica. Con ello, el festival amplía su alcance y refuerza su carácter internacional, generando un espacio de intercambio y colaboración que enriquece tanto a los artistas como al público”. Ya sabemos también que la edición de 2027 estará centrada en la exhibición, con una programación amplia que incluirá tanto espectáculos de sala como propuestas de calle, consolidando a Lavapiés como epicentro creativo y comunitario, cumpliendo otra de las premisas con las que nace Mueve. Y mirando a ese futuro, le preguntamos a Waldo Rosales por los objetivos del festival a largo plazo. “El objetivo principal del festival es generar un lugar de encuentro de artistas internacionales de teatro físico en Madrid, posicionando la ciudad en el panorama internacional de propuestas escénicas vanguardistas. Tenemos la intención de seguir creciendo, de continuar generando lazos internacionales y de fomentar el encuentro de artistas. En un futuro, nos planteamos abrir un espacio para programadores y programadoras internacionales, consolidando así la dimensión global del festival y su papel como plataforma de referencia en el ámbito del teatro físico contemporáneo”.

 

Toda la cartelera de obras de teatro de Madrid aquí