
¿Dónde vas, hijo de gruta?
Dos actores se juntan para dar vida a una obra cargada de risas; jugarán su propia versión de la humanidad, con la óptica de lo que somos cuando hacemos teatro: niños.

Dos actores se juntan para dar vida a una obra cargada de risas; jugarán su propia versión de la humanidad, con la óptica de lo que somos cuando hacemos teatro: niños.

Con este nuevo espectáculo de Trémola Teatro, una compañía que cuida mucho todas sus creaciones para todos los públicos, viajaremos alrededor del mundo para descubrir cómo se celebra la Navidad en otras sociedades.

Una obra que nos sumerge en el fascinante mundo de Concha Méndez, un mundo lleno de sueños, mares y poemas. Concha nunca perdió la capacidad de soñar.

En esta función se tratarán temas como la amistad, el miedo a lo desconocido, el amor y la libertad de elección además de fomentar las ganas de aventura.

Dice Borges que sólo puede haber cuatro posibles historias: la de una búsqueda, la de una defensa, la de un regreso o la de un

La necesidad de comer es lo único que iguala a todos los seres humanos.

Dos mujeres al borde, emprenden una serie de acciones en una huida hacia adelante evitando ser expulsadas de sus propias vidas.

Isabel lleva a escena la voz de los marginados de la sociedad que hemos construido y los presenta en toda su riqueza y profundidad emotiva.

A veces, si te paras a pensar, te estalla la cabeza… Boom! Y ya no hay vuelta atrás.

La noche es el momento perfecto para dar rienda suelta a nuestras fobias y miedos… y para reírse de ellos también.

Obra de teatro físico que pretende invitar al público a cuestionar y a volver a observar realidades que muchas veces son pasadas por alto y generadas por ciertas preguntas conscientes o inconscientes.

Un cantocuento sobre el amor y la amistad sin barreras, que nos enseñará a conectar y a comunicarnos a través de los sentidos, las emociones y el lenguaje corporal.