El primer gran montaje de Kulunka Teatro, una obra llena de belleza y poesía de Teatro de máscaras.
En un pequeño salón, el frenético tecleo de una máquina de escribir, se enzarza a diario con las notas de un violonchelo. Son André y Dorine, una pareja de ancianos que, como tantas otras, ha caído en la desidia, olvidando así lo que un día los unió. De las paredes cuelga el pasado enmarcado, como único testimonio de lo que compartieron. Pero un suceso, la enfermedad, será la encargada de sacudir el polvo de su relación, obligándoles a recordar quiénes fueron, para reencontrarse con quienes son. Recordar cómo han amado, para seguir amando.
André y Dorine te invita a sumergirte en la entrañable historia de una pareja de ancianos cuya rutina diaria se ve puesta patas arriba por la enfermedad. Una obra que va directa al corazón, demostrando que el amor verdadero no entiende de edades… ¡ni de silencios!
André, escritor de vocación, y Dorine, apasionada chelista, se embarcan en un viaje tan tierno como profundo, utilizando sus recuerdos y sus objetos más preciados -una vieja máquina de escribir y un violonchelo- para reencontrarse con quienes fueron y mantener viva la chispa de quienes son. Sin pronunciar una sola palabra, y valiéndose únicamente del arte de la máscara, esta propuesta de Kulunka Teatro fusiona drama, humor y ternura en un espectáculo que emociona y sorprende a partes iguales.
Quizá lo más sorprendente de André y Dorine es su capacidad para conectar con cualquier espectador, sin importar el idioma. La compañía Kulunka Teatro, con más de una década y giras por más de 40 países, ha conquistado al público y la crítica gracias a su originalidad, sensibilidad y una puesta en escena que atraviesa fronteras.





