Hay actores que no solo interpretan, sino que custodian la memoria de un oficio. Ángel Ruiz es uno de ellos. Tras el éxito de ‘Miguel de Molina al desnudo’, el intérprete malagueño vuelve a aliarse con la productora LAZONA para presentar su proyecto más personal hasta la fecha, el cual escribe, dirige e interpreta: El Rey de la Farándula. Un cabaret barroco que pretende transportar al público hasta el siglo XVII, el Siglo de Oro español, y que nace de la madurez y de una fe inquebrantable en un estilo propio forjado durante tres décadas de carrera.
Entre Felipe IV y el descaro del s. XXI
El pasado miércoles 11, en el marco de la presentación oficial del montaje, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Ruiz. En este encuentro, el actor nos desveló los entresijos de una obra que él mismo define bajo un concepto culinario tan sugerente como gamberro: el “gazpacho dramático”.
«Es un espectáculo muy anacrónico, pero basado en hechos reales y totalmente documentados, que yo creo que van a sorprender al común de los mortales”. Nos confesaba el actor.
Un espectáculo que refresca la conciencia, alimenta el intelecto y resulta saludable al contar la historia y contra-historia del siglo XVII, centrándose en la figura de Felipe IV y su relación con el arte. Todo ello, aderezado con canciones renacentistas tamizadas por el talento de Bru Ferri y un generoso descaro cabaretero.
Para profundizar en estas claves, puedes ver aquí la entrevista completa realizada durante la presentación:
Un viaje sin cuarta pared
La propuesta no es una biografía histórica al uso. Es una inmersión en el reinado de Felipe IV, un monarca que, mientras veía cómo su imperio se desmoronaba entre guerras y corrupción, encontraba en el teatro su mayor refugio. Ruiz encarna a un personaje ambiguo y fascinante, de estética andrógina y barroca, que rompe la cuarta pared para dialogar con el público desde la ironía y la emoción.
Sobre el escenario, Ruiz no está solo. Le acompaña al piano Bru Ferri, director musical de la obra, quien reinventa piezas de Monteverdi, José Marín o Juan Hidalgo. Juntos construyen un puente sonoro donde los textos clásicos de Lope de Vega, Calderón de la Barca y Quevedo resuenan con una vigencia asombrosa, recordándonos que el escenario ha sido siempre el espejo de nuestras contradicciones humanas.

Un equipo de gala
Para este viaje, Ruiz se ha rodeado de un equipo artístico de primer nivel. La dirección y dramaturgia corren a cargo del propio actor; la dirección musical, de Bru Ferri; el diseño de escenografía cuenta con Beatriz San Juan y Arantxa López Melero; Almudena Rodríguez en el vestuario, Rodrigo Ortega en la iluminación y Kike Mingo en el sonido. Los ingredientes perfectos para hacer que El Rey de la Farándula sea una de las citas imprescindibles de la temporada.