Bepo, el barrendero de un pueblo, se enamora de la princesa Hermelinda. Hermelinda es un poco ‘pija’ y no quiere salir con un simple barrendero, razón por la que Bepo deja la escoba para hacerse un títere de negocios. A partir de ese momento nadie recoge la basura hasta que se forma un montón que termina convirtiéndose en el Monstruo Vertedero. Por peripecias del destino, el monstruo rapta a la princesa y el rey pide a Bepo que vuelva a ser barrendero para salvarla