Una pieza que surge como respuesta a la indiferencia institucional ante el asesinato de seis mujeres trans. Escrita por Federico Roca y dirigida para esta versión por Sebastián Bandera, la obra transita la delgada línea entre la comedia y el drama para poner de manifiesto la homofobia y la transfobia que persisten en nuestras sociedades.
Con un lenguaje que mezcla humor negro, crudeza y tiempos de reflexión, la función va desvelando datos y escenas que llevan al público por una montaña rusa emocional. Seis, todxs somos culpables busca remover conciencias: aquí nadie puede permanecer impasible.
Los hechos que inspiran la pieza datan de 2012, cuando Uruguay fue conmocionado por la aparente desconexión entre las muertes de seis mujeres trans; muchos de esos casos permanecen sin esclarecer. El montaje de Roca reconstruye esa trama a través de cuadros distintos que, al enlazarse, revelan una conclusión incómoda pero necesaria: la responsabilidad no recae únicamente en los agresores, sino también en la sociedad que, con sus silencios, sus estigmas y sus señalamientos, permite que los crímenes de odio prosperen. Aunque la historia nace en Uruguay, la adaptación dirigida por Bandera pone el foco en cómo esas dinámicas resuenan también en España, haciendo que las situaciones y emociones resulten cercanas al público local.




