Marzo de 1621. Los corrales de comedias han cerrado en señal de luto por la muerte de Felipe III. Cuatro jóvenes intérpretes se resisten a que el teatro desaparezca y deciden representar clandestinamente en un convento abandonado. Sin embargo, parte de la compañía no llega y la Guardia Real acecha.
Con música e instrumentos en directo, romances populares, combate, humor y participación del público, los cuatro comediantes tratarán de mantener viva la llama del teatro. Porque mientras haya alguien dispuesto a representar, hay futuro.
La Jalea Teatro apuesta por respetar el verso y las formas clásicas, demostrando que su lenguaje continúa vivo y puede seguir emocionando al público actual sin solemnidad ni reverencia.
Una propuesta que recupera el espíritu de los cómicos y del teatro popular del Siglo de Oro desde una mirada joven, cercana y lúdica.



