Fotos: David Ruano
Sergi Belbel (Si no te hubiese conocido o Como una perra en un descampado) escribe y dirige una adaptación humorística y moderna del primer acto de Hamlet, de William Shakespeare.
La pieza está protagonizada en forma de monólogo por Enric Cambray. Y nunca mejor dicho lo de monólogo, pues el eterno príncipe de Dinamarca vuelve a la escena, pero abandonando el tono solemne de la tragedia para convertirse en un comediante de stand-up comedy.
Solo ante el público, el personaje se dispone a explicar, comentar y diseccionar el primer acto de la obra original, mezclando humor, reflexión filosófica y una buena dosis de irreverencia. El resultado es una lectura divertida y, al mismo tiempo, profundamente respetuosa con el texto shakespeariano.
La idea surgió en una conversación entre Belbel y Cambray, quien siempre soñó con interpretar al príncipe danés. Desde esa complicidad nació un espectáculo que invita a redescubrir a Hamlet desde una mirada fresca, crítica y cercana, en el que la tragedia se convierte en materia cómica sin perder su hondura. Y es que Belbel se lanza a entender a Hamlet riéndose con él, pero no de él, en una propuesta que es un homenaje lúcido al genio shakespeariano.
Hamlet, el protagonista de la tragedia más famosa de Shakespeare y de una de las obras capitales de la literatura universal, aparece delante de los espectadores y espectadoras del siglo XXI para explicar, comentar, jugar y diseccionar de manera divertida y gamberra el primer acto de la obra que lleva su nombre. Y lo hace como un intérprete de ‘Stand-up Comedy’ (en este caso habría que decir ‘Stand-up Tragedy’), es decir: solo, de cara al auditorio, hablando directamente al público, con mucho sentido del humor, pero también con ganas de llegar hasta el fondo de la… cuestión.



