Fotos: Enrique Escorza
Arraigado en la corporalidad para formar, deformar y conformar se sustenta Struere.
Una ‘structūra’ en búsqueda que se construye mientras acontece.
La Compañía Nacional de Danza se consolida como espacio de convergencia capaz de transformar la escena desde la vanguardia coreográfica.
Este díptico original propone un diálogo entre la fuerza colectiva desde la perspectiva de Luz Arcas y la arquitectura sensible de la plaza de la mano de Russo y De Rosa.
Un territorio compartido donde los cuerpos se disponen, se afectan y se transforman.
Un encuentro que emerge de la relación entre los cuerpos.
Lo común articula ambas visiones, que confluyen en la certeza de que todo lo que es compartido, late.
Masa es un trance pictórico, un viaje iconográfico que indaga en la masa como criatura telúrica, una anatomía mitológica en continua metamorfosis −de la masa de la devoción a la masa reivindicativa, del enjambre de abejas a la lava del volcán…− siempre abrumadora, amorfa, sublime.
Tablero como plaza contemporánea. Espacio donde la identidad no se declara, se produce, se teje, se construye. Una reflexión sobre la cultura como práctica viva, que no es monumento, sino proceso; que no es imagen, sino experiencia compartida. Donde pasado y presente conviven como base de aquello que, en su permanencia, muta, se transforma… indiscutible, indefinible, VIVO.



