EL ACTOR Y LA (EX) CONCEJALA
Por José Antonio Alba
Febrero. El actor Timothée Chalamet declara que el ballet y la ópera “no le importan a nadie”. Marzo. La (ex) concejala de Familia, Servicios Sociales y Mujer -de Mujer, sí- de Collado Villalba, sube al escenario para cancelar el monólogo Ser mujer de Susana Pastor porque le parece una “falta de respeto”. La obra la había programado su propio equipo. Dos meses, dos episodios, un mismo reflejo: el de dos personas que deciden, desde una posición de privilegio, qué arte es el que merece, y cuándo, existir.
En el primer caso, más allá de que sea su opinión, mata de pena ver que alguien dedicado a las artes, con un altavoz tan potente, elija usarlo para empequeñecer y despreciar disciplinas artísticas en vez de acercarlas a nuevas audiencias, contribuyendo a su invisibilización. Lo mismo que intentaba la (ex) concejala armándose de una peligrosa -y cada vez más creciente- autoridad censora para cancelar lo que ella consideraba que el público no debía ver.
La coincidencia, desde el foco mediático o desde lo institucional, es reveladora; ambos parecen compartir la intención de indicarnos a qué debemos enfrentarnos, señalando qué merece existir y qué desechar. Una actitud soberbia, paternalista, y ciertamente dictatorial, que infantiliza al espectador, considerándolo incapaz de decidir por sí mismo.
Desde aquí lanzamos un mensaje a todos los ‘Timothées’ de la vida y a las -ojalá todas ‘ex’- concejalas censoras: Dejad en paz al público, dejadnos decidir qué queremos ver, o no, por nuestra cuenta. Queremos entrar en las salas, mirar, descubrir y, si no nos gusta, levantarnos y marcharnos. Ya sea danza, ópera, teatro, cine o si miramos algo desde nuestros móviles mientras cagamos. ¡Da igual!
Lo verdaderamente escandaloso no es que el arte incomode, es no llegar a saber que existe, y que alguien decida, desde arriba, que no merece tener la oportunidad de hacerlo.
Lexikon, la obra que presenta El Conde de Torrefiel en el Centro Dramático Nacional protagoniza la portada de abril de GODOT. Una rebelión sensorial y poética en contra de la instrumentalización del lenguaje que nos enfrenta a una pregunta esencial: ¿Qué nos define como humanos? Además, entrevistamos a Pablo Martínez Bravo & Laura Garmo, Lucía Quintana, Fidel Fernández de Yllana, Chevi Muraday y Lucía Trentini, entre otros contenidos.
La parte de GODOFF abre con Más perdidos que Carracuca, una tragicomedia escrita y dirigida por Emilio del Valle que hace un certero retrato sobre la marginalidad. David Fernández ‘Fabu’ y Jorge Muñoz son los protagonistas de esta cuidada propuesta sobre los habitantes del olvido. Es una co-producción de Tarambana Teatro, Inconstantes Teatro y A Fuego Lento Gestión y Creación. Aitana Quiñoy y María Fariñas, la obra Paramnesia, la compañía Catarsis Teatro y el Ciclo Zafra en Primavera son otros de los temas destacados del mes.
VOZ EN OFF: Tiempo de héroes y heroínas
Por Sergio Díaz
Quizá siempre ha sido así, quizá esta época no tiene nada de especial, ya que a lo largo del tiempo nos han acompañado catástrofes, guerras, desastres y mala gente, pero parece que, de un tiempo a esta parte, sí que hay un cambio de paradigma en nuestra sociedad. Es una sociedad en la que se imponen los insultos, los gritos, las mentiras, la zafiedad, la falta de educación, el individualismo y la falta de empatía. Un momento histórico en el que ganan los matones… pero creo que, desgraciadamente, siempre ha sido así. Por eso se hace necesaria la presencia de héroes y heroínas. Que den un paso al frente y se atrevan a cambiar el curso de la historia. Necesitamos a gente que salude en los rellanos, que se atreva a dar las gracias y a pedir las cosas por favor, personas que den los intermitentes en las rotondas o en cualquier cambio de dirección al volante (esto es muy importante). Es imprescindible que haya personas educadas que recojan la mierda de sus perros (y no monten en cólera si se lo comentas), que no tiren las colillas a la calle con total impunidad, y que no se cuelen en las paradas de autobús, o demás lugares en los que haya que respetar una fila que se crea por orden de llegada. Es urgente que las personas no lleguen tarde a los teatros y haya que esperar por ellxs, que no se le dé tanto bombo a lo que es paella y lo que no, y que no se repliquen sin cesar las estupideces de cualquier ‘cuñao’ de TikTok.
Seamos amables con nuestrxs sanitarixs, profesorxs y con cualquier persona que nos atienda en un puesto de trabajo. Es indispensable escuchar a nuestrxs mayores y vendría bien ponerse siempre del lado de los desfavorecidos y lxs que sufren cualquier tipo de violencia (se agradece el no clasismo).
Y se hacen necesarias, más que nunca, personas que no menosprecien el físico de los demás, que no usen las redes para volcar toda su rabia de forma anónima, que quieran practicar la escucha activa, que no huyan o te tomen por locx cuando quieras hablar de sentimientos y a lxs que no les de miedo los abrazos. Hacen falta amigxs, por favor, es urgente, se necesita gente que esté dispuesta a afrontar la amistad de la forma que se requiere: Dándole importancia.
Aunque en realidad tampoco hace falta que seamos héroes o heroínas, con que nos comportemos acorde a los rasgos que se supone que nos caracterizan como especie: una pizca de humanidad, ya valdría.