El Teatro Real acoge el estreno absoluto de la adaptación operística de la tragedia homónima de Henrik Ibsen, que termina reflexionando sobre el riesgo de que la democracia degenere en demagogia.
Con la regiduría escénica de Àlex Rigola y la participación del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, su historia narra cómo un médico íntegro descubre que las aguas del balneario, orgullo económico de su comunidad, están contaminadas con una bacteria peligrosa. Al intentar alertar a la población, se enfrenta a la oposición de las autoridades y empresarios locales, que prefieren ocultar la verdad para que no afecte a los ingresos del turismo. Así, la obra plantea un conflicto entre la ética individual y los intereses económicos colectivos, cuestionando si la verdad y la moral pueden imponerse cuando amenazan el poder y el dinero.



