Fotos: Javier Naval
El Rey de la Farándula nos sumerge en el esplendor y declive del Siglo de Oro mediante un personaje que fusiona teatro, música y comedia. Inspirado en una figura enigmática -mitad actor, mitad confidente de Felipe IV-, la obra entrelaza ficción y realidad, mostrando a un monarca que, pese a las guerras y la decadencia imperial, halló refugio en la escena teatral.
Con una propuesta escénica que fusiona lo histórico y lo contemporáneo, la obra mezcla textos del Siglo de Oro con canciones de compositores como Monteverdi, José Marín y Juan Hidalgo. Rompiendo la cuarta pared y con una estética híbrida, el protagonista interactúa con el público valiéndose de la ironía, el descaro y la emoción, para revelar episodios históricos poco conocidos.
Este cabaré barroco y provocador recrea la atmósfera de la corte de Felipe IV, explorando el poder y la influencia de la farándula en la sociedad. A través de la sátira y la sensibilidad, El Rey de la Farándula refleja cómo el escenario, en todas sus formas, ha sido un espejo de la grandeza y las contradicciones humanas.


