Esta obra cuenta la historia de unos jóvenes que fueron a vivir a un pequeño pueblo abandonado, las dificultades que tuvieron y cómo las superaron.
Los títeres están hechos a partir de objetos cotidianos: coladores, sartenes, cucharas y aperos que cobran vida y se convierten en personajes.
Utilizan canciones, retahílas, juegos y cuentos de la tradición oral: Luna lunera cascabelera, Antón pirulero, El coche de mi madre, Don Federico, Colón fue un hombre… con una lectura actualizada.
Melodías que sirven para jugar, para contar historias, pero también para reclamar derechos, para pedir lo que nos corresponde.
Es un espectáculo de títeres y música, un espectáculo participativo. Recibió el Drac d’Or en la Fira de titelles de Lleida en 2010.




