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Lo que nos sostiene cuando ya no hay certezas

  • enero 9, 2026
Por Sergio Díaz

Jonatan González: "Me encantaría que se hablara más sobre cómo nos relacionamos"

Además del trabajo que desarrolla en Bululú 2120, Jonatan González es el autor y director de Las ventajas de conocerse, una obra que, entre la ironía, la ternura y el dolor, va desgranando los vínculos, la enfermedad, la creación y el inevitable paso del tiempo. Está protagonizada por Carlos B. Rodríguez, Emi Caínzos y Luis Miguel Pareja.

Podrá verse los días 11, 18 y 24 de enero en Bululú 2120.

 

 

Foto de portada: Las ventajas de conocerse

¿De dónde te nace escribir un montaje como este?

La obra nace desde la cocina de mi minúscula casa de alquiler, preparando café y el desayuno a mi chico. Cuando se despertó, vino a la cocina y, al ver el desayuno, me dijo: «Cómo me conoces». Ahí me vino a la cabeza este concepto. ¿Cuántos nos conocemos? ¿Cuánto lo conozco? ¿Cuántos me conocen como soy de verdad?

 

¿Conocerse tiene más ventajas o inconvenientes?

Tiene más ventajas, claro. Todo lo que sea saber más de uno mismo serán siempre ventajas. Algunas veces conocerse es una mierda, pero otras es como si todo cuadrara y tuviera sentido.

 

¿Es más fácil conocer a los demás que conocernos a nosotros mismos?

Sí, o, al menos, hay ciertos aspectos en los que es más fácil. En la obra tocamos ese tema, hay momentos en los que es más fácil abrirse con alguien desconocido que con alguien que lleva conociéndonos media vida. Quizás sea por el miedo a ser rechazados o no comprendidos… Que sea la persona con la que más conocimientos mutuos tengas la que te rechace no es agradable.

 

Como le pregunta Carlos a Daniel en tu texto… ¿Cuánto de ti hay en esta historia?

En todas mis historias hay mucho de mí, pero también de mi entorno, de quien me conoce, incluso de los que no me conocen, pero los he escuchado hablar o los he visto por la calle. Escribo con lo que soy y con lo que me rodea; yo no concibo la escritura desde la distancia.

 

¿Cuáles son los temas fundamentales que se abordan en la obra?

El fundamental es el del propio título: conocerse. Ese concepto que no tenemos claro, ni siquiera si nosotros mismos nos conocemos lo suficiente como para decir: «Me conozco». Incluso preguntarte cuánto conozco a los demás. Pero en la obra hay muchos temas: el amor, el tiempo en las relaciones, las expectativas de quien seré o lo que quiero ser, cómo me ven los otros, los miedos a la soledad, al rechazo, las etiquetas sexuales y morales… Hay muchos temas que giran alrededor de esta historia y de los tres personajes.

 

Jonatan González

¿Cómo ha sido el trabajo de dirección? ¿Cómo has trabajado con los intérpretes para que den vida a los personajes que tenías en la cabeza?

El trabajo de dirección no es ajeno a mi vida y trabajar con estos intérpretes ha sido muy fácil. Son tres profesionales que lo han dado todo desde el primer día que leímos el texto. No fue difícil ver a los personajes en su piel; incluso, como director, me obligo a dejar al autor en casa y dejar que los intérpretes sean los que me enseñen cómo respiran los personajes, porque, admitámoslo, son ellos y ellas quienes están más cerca de saber qué sienten.

 

¿Cómo te definirías como director? ¿De qué escuela vienes?

No soy muy de etiquetas. Sería mejor preguntarle eso a los que han trabajado conmigo, pero si me haces pensar, diría que soy más como un miembro del público activo que escucha paciente, ve todo lo que ocurre y opina. Le doy mucha cancha a los intérpretes para dejarles crear. Creo que dirigir es eso: manejar todo lo que tienes entre manos para que cuadre.
Y mi escuela es Bululú 2120. Ahí nací como actor y, mientras, me formé como dramaturgo y como director de la mano de Antonio Malonda. Él me enseñó a mirar, a escuchar y a buscar los porqués más simples que se encuentran en todas las historias.

 

¿Qué me puedes decir del trabajo como actriz de Emi Caínzos, tu compañera en Bululú?

Emi Caínzos es un ser magistral en escena, es de esas actrices que buscan la perfección desde lo natural y desde la verdad. Verla trabajar es un privilegio. Hace once años tuve la suerte de dirigirla en otra de mis historias, una obra que se titula Por un tiempo ausente. Desde entonces siempre he querido volver a trabajar con ella, es más, no concebía a otra actriz en este personaje.

 

¿Y a Carlos B. Rodríguez y Luis Miguel Pareja por qué los has elegido para completar el reparto?

Carlos es otro actor que lleva una trayectoria profesional increíble. Su creación de personajes y su manera generosa de estar en escena son brillantes. Es un actor que crea cada detalle, desde lo físico hasta la emoción, dándole una naturalidad a los personajes que, quieras o no, termina dejándote con la boca abierta y entendiendo todas las miles de capas que debe tener un personaje.
Luis Miguel cierra este trío de forma perfecta. Es un actor más joven, no tiene tanto bagaje de experiencia como los anteriores, pero es brillante buscando los porqués del personaje. Es un intérprete que busca la sencillez y eso lo convierte en alguien que llena de matices todo lo que le rodea. Al tener la suerte de trabajar en Bululú he visto pasar y crecer a muchos actores y actrices. Eso me ayuda a tenerlo fácil a la hora de poner en pie un montaje.

 

¿Cómo es la puesta en escena que habéis elaborado?

Es una locura. Siempre he trabajado con retales a la hora de montar mis obras. Ten en cuenta que el presupuesto siempre ha sido bajo, porque es lo que tiene el teatro independiente. Pero esta vez Bululú decidió dar un paso más y producir la obra, así que me volví loco. Primero, quería una puesta en escena que era imposible, tanto por lo económico como por el espacio, pero era imposible meter esa idea de escenografía que tenía en la cabeza en salas independientes, así que tuvimos que reducirla. Pero funcionó. Hemos conseguido que esa cabaña del bosque en la que transcurre la obra esté presente, que los elementos que componen toda la puesta en escena nos acojan desde que entramos por la puerta de la sala.

 

¿Cómo de importante es en la obra todo lo que no se dicen?

Mucho, porque en realidad se dice todo. Como autor concebí el texto como si fuera una novela y, al llevarla a la puesta en escena, como director quería aprovechar esas acotaciones, esos pensamientos de los personajes, y usarlos. Nosotros los llamamos ‘los fueras’, que son momentos en los que los personajes rompen la cuarta pared para contarle al público lo que piensan en ese instante… ya sea en medio de una discusión o de un momento amoroso. Eso provoca que el público se sienta parte de toda la historia, como si fueran pequeños momentos privados entre el personaje y el espectador.

 

En la obra hablas de las diferentes formas de relacionarse en los tiempos que corren. ¿Era importante para ti abrir esa puerta para que la gente se vaya familiarizando?

Con esta obra siento que he abierto una ventana, más que una puerta. Y me encantaría que se hablara más sobre cómo nos relacionamos en todos los aspectos. Todo a nuestro alrededor evoluciona, ¿cómo no lo va a hacer nuestra forma de relacionarnos? Creo que el teatro y todo lo que tenga que ver con contar historias es la mejor forma de que la sociedad se familiarice con lo que ocurre a su alrededor.

 

¿Por qué cuesta tanto entender, y seguimos dando pasos para atrás, que cada persona adulta, mientras se haga de forma libre y consciente, puede amar, sentir o relacionarse con quien quiera y de la forma que sea?

Ni idea. Por eso escribo, para encontrar esa respuesta. Intento normalizar lo que debería ser normal. Que no sea el motivo de la historia, sino que sea parte de ella: esto es así y así debe ser. Y la mayoría de las veces me viene a la cabeza que es el miedo el que provoca que mucha gente no entienda esa simpleza: que somos muy distintos los unos de los otros.

 

Dentro de todas las relaciones que hay, ¿la monogamia es lo difícil?

Esa frase sale en mi obra y se la escuché, sorprendentemente, a una señora en la guagua (Jonatan es canario). Desde mi experiencia vital debo decir que sí, que la monogamia es difícil, pero eso no significa que sea mala, solo difícil. Es una opción, como otras, y no significa que ahora la poligamia sea la solución. Son opciones, que es lo que nos da la evolución: tener opciones para ver en qué lugar me siento más cómodo, donde soy yo mismo y no como quieren que sea. Poder elegir.

 

¿Las relaciones largas siguen teniendo sentido en este mundo tan individualizado, líquido y utilitarista en el que vivimos actualmente?

Sí. Las relaciones son como queramos que sean: pueden ser cortas, largas, intermitentes, esporádicas, casuales… Lo importante es que existan relaciones y, como he dicho antes, somos tan distintos que, obviamente, deben existir distintas formas de relacionarnos.

 

¿La mayoría de la gente necesita que le señalen el camino por el que tiene que caminar?

Esta frase también sale en mi obra y me la dijo un chico que estaba pasando por un mal momento, en el que se agobiaba porque no era capaz de seguir el camino que le marcaba la sociedad en la que vivimos. Hay quien necesita ver el camino, incluso quien necesita que esté señalizado con luces de neón, y hay quien no necesita ese camino. Somos diversos y deberíamos aceptarnos como somos, empezando por nosotros mismos.

 

¿La escritura es una forma de vivir tus realidades?

No se trata de vivir esas realidades a través de la escritura sino de compartirlas, de contar inquietudes, de buscar respuestas. Un medio de plasmar un poco lo que veo a mi alrededor.

 

¿Qué pasará cuando ya no haya nada que contar?

Eso no existirá jamás. Siempre tenemos algo que contar y siempre habrá alguien que querrá escuchar.

 

¿Cómo se lidia ante el miedo a no ser nadie?

Con paciencia, rodeado de personas que te quieran y te apoyen. Leyendo mucho, viendo mucho teatro, saliendo a la calle para ser conscientes de quiénes somos y dónde estamos. Y cada vez que llega ese miedo, darle la vuelta gracias a esas herramientas que antes te he comentado, para que no sea miedo, sino curiosidad, lo que te motive para llegar a ser alguien o, al menos, ese alguien que siempre has querido ser.

 

¿Se sufre mucho, mental y físicamente, durante los procesos creativos?

Sobre todo cuando tienes que compaginarlo con otros trabajos. Ojalá poder ser creativo 24h y no oficinista, camarero o dependiente durante 22h para sobrevivir y ser creativo solo 2h. Es muy sufrido cuando no se tiene el tiempo que se necesita.

 

¿Aún nos queda mucho por conocer de Jonatan González?

Muchísimo. Aunque llevo años escribiendo, siempre tengo algo que contar, de una forma u otra. Puede que tarde, pero al final soy un friki de las historias. Es raro que no esté con mi portátil, con mi agenda o con un trozo de papel, escribiendo alguna idea o desarrollando un tema.

 

¿Cómo ves la escena teatral independiente?

Dolorosamente olvidada. Trabajar como programador de una sala de teatro independiente me ha dado el conocimiento real de lo maltratado que está el mundo del teatro independiente. Y no es algo de ahora, es de siempre. Las salas y las escuelas independientes son como cucarachas intentando sobrevivir en un mundo apocalíptico, culturalmente hablando. Y las instituciones políticas no se dan cuenta de lo necesario que somos.

A la vez, ves que hay miles de compañías realizando montajes maravillosos, donde se dejan la piel y el sudor para sacar adelante sus historias. Musicales, comedia, dramas, monólogos, danza, infantiles… hay una cantidad inmensa de cultura independiente que se mueve bajo los cimientos de todos nosotros y de la que no somos conscientes.

 

¿Y cómo está la salud de Bululú?

En el 2025 Escuela Bululú2120 cumplió treinta años, que se dice pronto. La Sala Bululú lleva 11 ó 12 años manteniendo su programación independiente. ¿Qué te quiero decir con esto? Que ahí estamos, seguimos en pie, dando guerra, poniendo todo de nuestra parte para que la cultura teatral independiente se mantenga a flote. En treinta años hemos tenido nuestros más y nuestros menos, al igual que la sala, y decir lo contrario sería engañar. Pero ahí continuamos, con mucha dedicación y paciencia.

 

Toda la cartelera de obras de teatro de Madrid aquí

Antonio Malonda, Bululú 2120, Carlos B. Rodríguez, Emi Caínzos, Jonatan González, Luis Miguel Pareja
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