Abril, en El Umbral de Primavera, no es solo un mes ni un evento, es un espacio donde lo cotidiano y lo extraordinario se encuentran, donde la naturaleza narra historias y donde el público se convierte en parte del proceso creativo. Todo ello gracias al ciclo [abril imaginario] que ya cumple su quinta edición. La travesía creativa de esta edición comenzó hace meses, en octubre del 2024, cuando seis compañías enfrentaron un desafío único: elegir una planta que sintetizara el espíritu de su obra. No era un simple adorno ni una elección caprichosa. La planta se convirtió en una metáfora viviente, una silenciosa compañera que creció junto a las ideas, los personajes y las emociones que cada proyecto iba desarrollando.
El ciclo, como es habitual, ha contado con la asesoría de la compañía escénica [los números imaginarios], dirigida por Carlos Tuñón, cuya trayectoria se ha centrado en la experimentación colectiva y el análisis del tiempo, el repertorio y los encuentros artísticos. Ahora, tras meses de preparación, el escenario de El Umbral de Primavera está listos para recibir estas piezas de jueves a domingo, desde el 3 hasta el 27 de abril.
Cada obra es un universo distinto, pero todas comparten el deseo de explorar lo imaginario y de provocar reflexiones en el espectador. ¿Qué tienen en común los sueños, las leyendas vascas, las batallas de rap y la espuma de platos lavados? En este ciclo, la respuesta es la imaginación.
Las seis propuestas que conforman esta edición son:
- [ _ ], del Colectivo Tres Montañas, nos invita a adentrarnos en el fascinante mundo de los sueños. Con un laboratorio escénico lleno de misterio, los investigadores de lo onírico nos invitan a cruzar la línea entre realidad y fantasía.
- Todo podría arder en algún momento, dirigida por Maite Pérez Astorga, reimagina un Jardín de las Delicias contemporáneo donde lo sublime y lo grotesco se entremezclan, creando un tapiz de drama y comedia que cuestiona las grandes verdades.
- No puedo dejar de lavar los platos es un retablo familiar que, entre espuma y reflexiones, nos habla de los apegos, las familias tradicionales y las nuevas formas de comunidad. Paula Casales dirige esta pieza con un enfoque íntimo y liberador.
- Batallando: La vida es sueño, de Somos Nadie Compañía, lleva el clásico de Calderón de la Barca a un terreno inesperado: el rap. Con cada función, dos intérpretes se enfrentan en una batalla de versos por la corona de Polonia, dejando que el público decida el destino del reino.
- TAK-to transforma el espacio en una instalación performática creada por Monika Wiktoria Budzinska. Aquí, los límites entre lo interno y lo externo se desdibujan, invitando a los espectadores a cuestionar sus percepciones del cuerpo y el entorno.
- NORK IN DAK?, dirigida por Saioa Lara, se sumerge en las leyendas de las Lamiak para explorar los mitos y las realidades de la mitología vasca, generando paralelismos con cuestiones sociales contemporáneas.