Foto: Dondykriga
Hace dos mil quinientos años un poeta dramático escribe una trilogía trágica que plantea la necesidad de establecer un acuerdo cívico que termine con los interminables ciclos de venganza que asolan la convivencia. Este poeta, conocido como Esquilo, concibe no solo una obra de arte, sino un vehículo para proponer un cambio radical en la concepción de la justicia.
A través de personajes arrastrados por ciclos de rencor y violencia, Esquilo nos muestra cómo, en un giro inesperado hacia un final trágicamente feliz, dioses y mortales unen fuerzas para fundar una institución que promete poner fin a la justicia por mano propia, marcando el nacimiento de un nuevo capítulo civilizatorio. Esta tensión entre el deseo de venganza personal y la búsqueda de justicia a través de sistemas legales aún resuena en nuestros días, especialmente, con el surgimiento de los juicios mediáticos que, a menudo, desafían la integridad del sistema judicial. La forma en que la opinión pública, alimentada por medios de comunicación y redes sociales, puede prejuzgar antes de que se dicte un veredicto oficial, nos remite al dilema de Orestes, acosado por las furias y juzgado por fuerzas que escapan al tribunal.
Presentamos una versión tratada del texto de Esquilo, conservando la fuerza de las imágenes, la grandeza de la construcción y despojándola de cierta ornamentación retórica que permitirá que el público se centre en las tramas de Clitemnestra, Orestes y la venganza tramada por Egisto. Desde estos tres pilares, el público contemplará también la historia de Ifigenia, Electra y Agamenón. Seis vidas entrelazadas en un destino trágico que se interrumpe con la destrucción de la casa de los Atridas, episodio que en la Odisea ocurre a manos de Menelao y que retomamos aquí de la mano de la propia Electra junto a Orestes.
La obra explora temas fundamentales relacionados con la justicia, la venganza y la transformación de la ley primitiva en la ley civil, y entre ellos destaca la idea de la transición de la venganza privada y la ley del talión hacia un sistema legal más estructurado y equitativo. La participación de los ciudadanos en el proceso judicial simboliza la emergencia de la democracia y la toma de decisiones colectivas como un paso hacia una sociedad más justa.
El espectáculo persigue establecer un diálogo con el original, basado en una puesta en escena donde los textos del coro son comentarios actuales sobre una reflexión problemática de la función de la Justicia en nuestros días. La propuesta nace con un propósito claro de trazar un puente entre los mitos de la Grecia Antigua y nuestro presente al insuflar pulsiones y arquetipos ancestrales a la realidad de nuestros días.