La XIV Edición del Festival Experimental de Teatro Clásico de Nave 73, clasicOFF, se celebrará en Madrid del 3 al 30 de julio. Fijo en la programación de la sala teatral madrileña desde 2013, clasicOFF se fundamenta en la búsqueda de nuevos estilos, nuevas formas de enfrentarse al texto clásico utilizando diferentes lenguajes contemporáneos, tanto de forma como de fondo, con el objetivo no ya de contar historias diferentes, sino de complementarlas y unir varias corrientes escénicas, para hacer un teatro de búsqueda, asequible, cercano y diferente.
Además, como ya empezaron a hacer el año pasado, el festival vuelve a sumar dos salas más para expandir su programación y seguir tejiendo redes de conexión entre los espacios madrileños. La Sala Tarambana y El Umbral de Primavera acogerán este año dos obras de un total de 9 espectáculos y una Actividad Expandida que conformarán este XIV Festival.
Como en cada edición, además, tendrá lugar un encuentro con el público tras el estreno de cada espectáculo. También volverá a estar disponible el Abono clasicOFF, que permitirá asistir a 4 espectáculos por un precio total de 50€. Una gran forma de disfrutar del teatro clásico sin salir de Madrid.
TALENTO EMERGENTE
Si algo caracteriza a este festival, además del novedoso tratamiento y la visión innovadora que se hace de los textos clásicos, es el descubrir el talento que mañana tendrá el reconocimiento de la profesión y ganará los Premios de Artes Escénicas. También hay gente más consagrada, claro, pero es verdad que es una gran oportunidad, con la llegada del verano y cuando algo de ruido de la ciudad desaparece, el descubrir en este festival intérpretes y compañías muy interesantes a las que irles siguiendo la pista para ver cómo evolucionan en su trayectoria artística.
Como ya hemos mencionado, 9 serán las propuestas que conformen esta edición. Y la compañía que abre el festival es un ejemplo perfecto de ese talento joven y emergente. Se trata de Cristina Subirats, que nos presenta Free Britney, una historia en verso del siglo XXI (3, 4 y 5 de julio), obra protagonizada por Íñigo Arricibita, Sara Cifuentes, Saioa Lara, Ángel Villalón y la propia Cristina Subirats, que ya mostraron en el pasado Festival de Almagro. Diciembre de 2020: Britney Spears celebra su cumpleaños confinada en su mansión. Tras doce años de tutela solo desea enfrentarse al destino y liberarse, ya que no puede permitirse vivir otra década bajo la estricta supervisión de su padre. Así, Britney viaja hacia la liberación de su palabra acallada, a ritmo de verso.
La Sala Tarambana acogerá Nuevo Mundo (3, 4 y 5 de julio), una obra de Diego Hernández y la compañía Núcleo de Creación Armada, que es una reflexión sobre los mecanismos de construcción del relato histórico y cultural, en un contexto de posverdad donde los límites entre ficción, interpretación y verdad se vuelven cada vez más difusos.
La tercera obra del festival será Habitación Interior (7, 8 y 9 de julio), de Cuarto Colectivo, una pieza de danza teatro inspirada en la figura de Santa Teresa de Jesús y atravesada por una investigación sobre el dolor como experiencia física, espiritual y existencial. Cuatro intérpretes en escena recorren un paisaje de movimientos, respiraciones y textos fragmentados que ponen en valor la voz, el carácter y la determinación de una mujer que convivió con el dolor durante toda su vida, aprendiendo a habitarlo, enfrentarlo y transformarlo en impulso de resistencia y creación en un contexto dominado por estructuras masculinas que imponían fuertes límites sobre el cuerpo y la palabra femenina.
Patrick Martino se ha atrevido a hacer una adaptación de Don Quijote de la Mancha de Cervantes en Cocinando un Quijote (10, 11 y 12 de julio). La pieza, dirigida por Jessica Walker, propone un cruce de caminos entre biografía e imaginación. Tomando como fuga los pasajes más emblemáticos de la novela, los límites se desdibujan. Un Quijote que no nace del idealismo, sino de la imposibilidad de sostener la realidad.
El tercer espacio que acogerá propuestas dentro del clasicOFF es El Umbral de Primavera. Aquí podremos ver Claramonte (10, 11 y 12 de julio), de la compañía Elpreciodelpeine. La obra, dirigida por María Rodríguez, parte del misterio que rodea la autoría de La Estrella de Sevilla, atribuida tradicionalmente a Lope de Vega, pero que recientes estudios académicos han vuelto a situar en la órbita de Andrés de Claramonte, reabriendo uno de los grandes debates del teatro barroco español. Desde este impulso, la propuesta combina verso clásico, música y autoficción, para dar a conocer la historia de Alejandra, una joven investigadora que, incapaz de comprender su reciente ruptura, se sumerge en los archivos, métricas y rastros lingüísticos del autor áureo. Pero, ¿qué tienen en común los dos misterios? La obra de teatro barroca será poliédrica o no será.
Ruth Rubio, Mariano Estudillo y Bestiario, han unido sus talentos para crear Los cuerdos de Valencia (14, 15 y 16 de julio), una obra a partir de un texto de Lope de Vega. Ambientada en un hospital de locos, la obra presenta un enredo ingenioso en el que los personajes, huyendo de una realidad exterior amenazante, encuentran en el manicomio un espacio de refugio y de inesperado enamoramiento. Vivimos en una realidad donde todos fingimos estar cuerdos y actuar según los estándares para encajar, ¿cómo podríamos tener la osadía de llamar loco a aquel que actúa acorde a su naturaleza? o ¿llamar sensato a aquel que se esconde tras una máscara de fingida cordura? Ambientada en un hospital de locos, la obra presenta un enredo ingenioso en el que los personajes, huyendo de una realidad exterior amenazante, encuentran en el manicomio un espacio de refugio y de inesperado enamoramiento.
En Obras Escogidas: Lope sobre la mesa (17, 18 y 29 de junio), Carlota Gaviño y Grumelot ponen sobre la mesa seis obras de Lope de Vega desnudando su mecanismo dramático para compartirlo con el público en una experiencia íntima en la que las tramas se despliegan en vívidas miniaturas aún más brillantes y excitantes que a tamaño natural. En 2015 la compañía británica Forced Entertainment se embarcó en la relectura de las obras completas de Shakespeare a través de un dispositivo tan sencillo como revelador: un intérprete, una mesa de madera y un set de objetos cotidianos para dar materia a cada uno de los personajes ante la mirada cómplice del público. A partir de ese dispositivo, Carlota Gaviño pone sobre la mesa seis obras de Lope de Vega desnudando su mecanismo dramático para compartirlo con el público en una experiencia íntima en la que las tramas se despliegan en vívidas miniaturas aún más brillantes y excitantes que a tamaño natural. Los objetos ordinarios conjuran lo extraordinario sobre un tablado de madera donde todo es posible. A lo largo de tres días, una selección de seis de entre las más grandes obras del Fénix de los Ingenios. Cada día, una tragedia y una comedia contadas por una única intérprete sentada a una mesa y con la sola colaboración de un conjunto de objetos inertes para explorar los misterios de lo trascendental y celebrar la alegría de estar vivos.
Luiscar Cuevas nos trae La cómica de la cueva (21, 22 y 23 de julio), una propuesta sobre la desaparición de la vida social y laboral de las ‘cómicas’ a lo largo de nuestra historia. Resulta muy interesante pensar que cuatrocientos años después de que Ana Martínez se recluyera en una cueva a llevar una vida ascética, la idea de la actriz ha variado muy poco, incluso, podríamos decir, que esa ‘desaparición’ de la vida social y laboral de las ‘cómicas’ se ha convertido a lo largo de los siglos en una situación recurrente. Marlene o Greta son otras grandes actrices que dieron con sus huesos en el oscurantismo y en un auto encierro como nuestra protagonista. Putas, feministas y santas. Las actrices como humanas vaina en cuyos cuerpos viven todas las mujeres. Obra de Danza-Teatro protagonizada por Marta Molina, Adrián Díaz, Alberto Almazán e Inés Narváez.
Los días 24, 25 y 26 de julio veremos El Príncipe de Carabanchel, una propuesta escrita y dirigida por Iván Melguizo Martín. ¿Cómo sería Hamlet si fuera de Madrid? 1981. Miguelín no supera la muerte de su padre y sigue llamándolo por teléfono. Nunca hay respuesta, hasta que en Nochebuena recibe una visita del más allá: su padre llega con la revelación de haber sido asesinado y buscar venganza contra su hermano. Miguel tiene que matar a su tío, que además tiene una aventura con su madre. A medida que su obsesión crece, su prima parece ser la única capaz de salvarle de su fatal destino. Al final, Miguelín debe decidir entre ser el hombre que su padre espera de él o seguir siendo un niño.
Y cierra esta XIV Edición del Festival Experimental de Teatro Clásico de Nave 73, clasicOFF, la que han llamado Actividad Expandida, que es la Muestra final que ha surgido como resultado del ciclo formativo de la Escuela Nave 73 y [los números imaginarios], la destacada compañía española de creación, formación y asesoría escénica fundada en 2013 y dirigida por Carlos Tuñón. La propuesta que ha surgido se llama Érase una puta vez (28, 29 y 30 de julio). ¿Quiénes somos cuando creamos? ¿Puede una vida reconstruirse a partir de fragmentos? ¿Qué hace falta para conocer realmente a alguien? ¿Cuántas versiones hacen falta para acercarse al cuento verdadero?