Carabanchel volverá a convertirse este otoño en uno de los grandes puntos de encuentro de la creación cultural de Madrid. Del 26 de septiembre al 4 de octubre se celebrará la cuarta edición de Cruza Carabanchel, un festival cultural multidisciplinar que reúne 101 propuestas y conecta una amplia red de espacios culturales, estudios de artistas, galerías, salas, librerías, talleres y proyectos comunitarios del distrito.
La presentación de esta cuarta edición ha tenido lugar hoy en la Estufa Grande de la Finca de Vista Alegre, con la participación de representantes de la Asociación Carabanchel Distrito Cultural, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid, y con Ana Morgade como maestra de ceremonias.
Cruza Carabanchel parte de una idea de cultura que va más allá de la exhibición: el festival combina creación, participación, mediación, formación y acceso a espacios de producción cultural que habitualmente permanecen fuera de los grandes circuitos de programación. De este modo, el distrito se convierte durante nueve días en un mapa cultural abierto en el que conviven propuestas profesionales, iniciativas independientes y proyectos surgidos de la propia comunidad.
La edición de 2026 refuerza además una concepción descentralizada de Madrid como ciudad culturalmente policéntrica. El festival pone el foco en una realidad que trasciende los grandes ejes institucionales: los barrios también producen cultura, conocimiento, innovación y nuevos lenguajes, y cuentan con ecosistemas creativos que merecen ser reconocidos, conectados y fortalecidos.

Begoña Rius, vicepresidenta de la Asociación Carabanchel Distrito Cultural, destacó la labor de los artistas y los espacios en los tiempos actuales. «Los artistas, los espacios culturales y las personas que estamos aquí precisamente tenemos una responsabilidad para buscar otros caminos y otras vías de reivindicar un cambio y hacer una transformación y por qué no darle un toque de belleza», explicó.
Por su parte, Nacho Bonacho, presidente de la Asociación Carabanchel Distrito Cultural, agradeció el apoyo de todas las entidades colaboradoras, y destacó la vocación vecinal del origen del festival: «Trabajamos profesionalmente con la cultura y buscamos por supuesto la calidad, pero hay una cosa más importante todavía y lo quiero recalcar: Nosotros, los vecinos, tenemos que seguir viviendo en un barrio que es un barrio cultural desde hace muchísimos años. Es verdad que ahora están viniendo agentes culturales en todos los sitios. Las galerías nos han elegido como su sitio para estar, pero este barrio lleva siendo cultura muchísimos años».
Carlos Izquierdo, concejal presidente del Distrito de Carabanchel, destacó el pasado cultural del barrio, y también el momento creativo que vive en la actualidad. «En Carabanchel convive lo vecinal con lo artístico, no están enfrentados sino que cooperan. Hay 500 espacios de creación artística en Carabanchel, algo que no sucede en casi ningún sitio. El crecimiento de Carabanchel es exponencial, y nuestro objetivo final es que redunde en la calidad de vida de los vecinos. Somos mejores personas con la cultura detrás».
Rafael Cabrera, director general de Programas y Actividades Culturales del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, felicitó al festival por su consolidación. «Para el Ayuntamiento representa una idea en la que creemos firmemente: que la cultura no se crea solo desde las grandes instituciones, sino también desde sus espacios independientes, de los talleres, las librerías, las salas, las galerías, las comunidades creativas, de los artistas… Yo he nacido y he crecido en Carabanchel, y para mí es maravillosos poder tener un festival como Cruza Carabanchel. Que tengamos la posibilidad de acercar la cultura y que esté aquí al lado, para los vecinos, es un privilegio del que sentirse orgulloso».
Por último, Manuel Lagos, director general de Cultura e Industrias Creativas de la Comunidad de Madrid, felicitó a los agentes que han hecho posible a Cruza Carabanchel y las entidades colaboradoras. «Carabanchel se ha consolidado como uno de los grandes focos culturales de Madrid. La cultura debe ser abierta, cercana y estar al alcance de todos. Desde la Comunidad de Madrid, apoyamos este ecosistema plural en el que conviven instituciones, empresas culturales, asociaciones, galerías, espacios independientes e iniciativas como Cruza Carabanchel».

UNA CULTURA QUE SE PRODUCE EN LOS BARRIOS
Cruza Carabanchel propone mirar el distrito no solo como un lugar al que llega la cultura, sino como un territorio donde la cultura ya está sucediendo. Su programación se despliega en espacios públicos, privados, independientes y comunitarios, favoreciendo la circulación de públicos entre diferentes disciplinas y descubriendo lugares y proyectos que forman parte del tejido creativo del barrio.
La edición reúne 25 propuestas de artes escénicas, 14 de artes plásticas, 15 de artesanía y diseño, 15 estudios abiertos, 13 propuestas de literatura, 7 de música, 8 de comunidad y 4 de cine, además de cinco recorridos de mediación cultural.
La diversidad de formatos es uno de los rasgos principales de esta edición. El público podrá pasar de una obra teatral a la apertura de un estudio de artista, participar en un taller de cerámica, asistir a una conversación literaria, descubrir una exposición, acercarse a un cinefórum o participar en una actividad vinculada a la vida comunitaria del distrito.
UNA PROGRAMACIÓN QUE CRUZA DISCIPLINAS, ESPACIOS Y PÚBLICOS
Las artes escénicas tendrán una presencia destacada con propuestas de teatro, danza, performance e improvisación repartidas por diferentes espacios de Carabanchel. Entre ellas se encuentran Turbulencias, Muñeca brava, El gran manicomio, Retazos y eco, Última velada futurista para el presente o De las raíces el árbol, una pieza que integra música, poesía y danza y que conecta Perú con Carabanchel. También habrá propuestas familiares y talleres de danza y folklore.
El apartado de artes plásticas permitirá conocer el trabajo de artistas y colectivos vinculados al distrito a través de exposiciones, instalaciones, acciones participativas y estudios abiertos. La programación incluye, entre otras propuestas, Artivando, de Nadia Venavides; La Copa Rosa, de Antonio López Díaz; Transitar la sombra, de Belén Hontoria; Ese instante de luz, de Ana Paes y Brenda Ranieri; o GERMEN, proyecto de La Tercera Nave con Laura Mema y Eva Lootz.
Los Open Studios son uno de los elementos que mejor representan la voluntad de Cruza de mostrar Carabanchel como lugar de producción cultural. Durante el festival, distintos estudios y espacios creativos abrirán sus puertas al público, entre ellos Maison S. Paris, Maleza Estudio, Espacio 101, Fresca. La Nave, DCLAY Studio, VMA Studio, LaLatente, Estudio Inverso, Puerta 4 o Nave 6, entre otros.
La artesanía y el diseño acercarán al público a procesos de creación vinculados al trabajo manual y a los oficios. El programa incluye talleres de cerámica, joyería, máscaras, talla en madera y técnicas como el raku, además de demostraciones de imprenta tradicional y otras propuestas que reivindican el valor de hacer con las manos.

La literatura estará presente a través de presentaciones, encuentros, talleres y actividades para diferentes públicos. Entre las propuestas figuran la presentación de Bimba y el arcoíris, de Virginia Cosme; una conversación sobre literatura de superhéroes; un encuentro de escritores de Carabanchel; talleres de escritura y poesía; y el Jardín de libros nómadas.
En música, Cruza incorpora conciertos y propuestas que recorren diferentes lenguajes, desde el flamenco contemporáneo de Diego Paqué hasta el punk rock de Gas Drummers y P.P.M., pasando por propuestas de punk folk y celtic punk como Reina Roja y The Same Way. El festival acogerá también la presentación de la cuarta edición de Ensaya Carabanchel, programa orientado a la mentoría y profesionalización musical.
El cine completará la programación con proyecciones y cinefórums, además de actividades vinculadas a la creación audiovisual. El programa incluye La caza, de Carlos Saura, El discreto encanto de la burguesía, de Luis Buñuel, y el cortometraje No me gusta, de Juan Expósito, rodado mayoritariamente en Carabanchel. También se abordarán las posibilidades de realizar un largometraje de bajo presupuesto.
La dimensión de comunidad atraviesa igualmente el festival, con iniciativas relacionadas con la vecindad, el cuidado, el medioambiente y la participación. Entre ellas figuran mesas redondas sobre cultura y vecindad, jornadas de juegos tradicionales, actividades de divulgación criminológica, acciones de naturalización y reforestación del entorno y propuestas de bienestar y acompañamiento.
CINCO RECORRIDOS PARA DESCUBRIR EL ECOSISTEMA CREATIVO DE CARABANCHEL
Una de las apuestas del festival por la mediación cultural son sus cinco recorridos, diseñados para acercar al público a estudios de artistas, galerías de arte contemporáneo y espacios dedicados al diseño.
Los itinerarios permiten recorrer diferentes enclaves creativos y conocer de cerca la producción que se desarrolla en el distrito, transformando la visita en una experiencia de descubrimiento, conocimiento y diálogo.
Esta fórmula refuerza una de las ideas centrales de Cruza Carabanchel: la ciudad no es únicamente un lugar donde se muestran obras y propuestas culturales, sino también un lugar donde se crean y se desarrollan.
Por otro lado, el Programa de Embajadoras Culturales de Cruza Carabanchel ofrece una forma de vivir el festival desde dentro, participando activamente en sus actividades y ayudando a acercarlas al público. Existen tres modalidades: Embajadoras Cruza, que reciben, orientan e informan al público; Facilitadoras Cruza, que acompañan las rutas de mediación por estudios, galerías y espacios creativos del distrito; y Reporteras Digitales, que documentan el festival mediante fotografías, vídeos e historias. La experiencia permite conocer artistas y proyectos culturales de Carabanchel, establecer vínculos con otros públicos y agentes culturales y compartir el festival desde una mirada personal. Todas las participantes recibirán una preparación previa y las Embajadoras contarán además con acreditación y materiales identificativos.

ACCESO A LA CULTURA Y DERECHOS CULTURALES
Cruza Carabanchel incorpora en esta edición medidas específicas para favorecer una participación más equitativa. El festival contempla diferentes modalidades de acceso -actividades gratuitas, entrada libre con reserva, taquilla inversa y propuestas con entrada- y establece además el acceso sin coste para la persona de apoyo cuando su presencia sea imprescindible para que una persona con discapacidad pueda participar en una actividad. Por la misma razón, la accesibilidad web del festival es WGAC 2.2, compatible con las herramientas de accesibilidad y lectores de pantalla
El festival cuenta asimismo con un protocolo frente al acoso y la violencia, con tolerancia cero ante situaciones de machismo, racismo o LGTBIfobia y un canal confidencial para comunicar cualquier situación de violencia, discriminación o agresión durante el festival.
UN PROYECTO DE BARRIO CON CAPACIDAD PARA PROYECTAR MADRID
Cruza Carabanchel forma parte de una concepción de Madrid en la que la actividad cultural se distribuye y se alimenta de múltiples centros de creación. El festival permite reconocer la diversidad de iniciativas que conviven en un mismo territorio y favorecer la conexión entre artistas, espacios, colectivos y públicos.
En 2026, Cruza vuelve a plantear así una forma de entender la descentralización cultural que no consiste únicamente en llevar programación a los distritos, sino en reconocer, fortalecer y conectar la cultura que ya producen sus barrios.
Con más de 100 propuestas, decenas de espacios implicados y nueve días de programación, Carabanchel se convierte en un ejemplo de esa ciudad culturalmente policéntrica: una ciudad capaz de reconocer al mismo tiempo múltiples lugares de creación, producción, encuentro y participación.
Cruza Carabanchel 2026 se celebrará del 26 de septiembre al 4 de octubre de 2026. Consulta la programación completa.