El Teatro Circo Price se convierte este inicio de otoño en el epicentro de la comedia física, el humor familiar y la emoción escénica. Del 17 de septiembre al 4 de octubre, el ciclo ‘Mes del Payaso’ reivindica la riqueza de la figura del clown, queriendo rendir homenaje además a Fofó en el quincuagésimo aniversario de su fallecimiento. Para ello, el espacio madrileño contará con los montajes de cuatro compañías de referencia nacional e internacional y la enriquecedora propuesta formativa del maestro Fausto Ansaldi.
CUATRO MIRADAS AL UNIVERSO CLOWN
La programación arranca con la compañía francesa Bêtes de Foire y su montaje Décrochez-moi-ça (del 17 al 19 de septiembre), un espectáculo donde el circo, el teatro visual, la música en directo, los objetos, la manipulación y el movimiento se funden en un lenguaje poético y profundamente humano. Los días 23 y 24 de septiembre será el turno de la coproducción de Rana Teatro y Goutas Teatro, CHUSMA, un deslumbrante viaje entre el Siglo de Oro y la acrobacia. El ciclo continúa con Julián y Pendorcho, dúo argentino afincado en España desde hace décadas, y su montaje El circo del señor Julián (26 y 27 de septiembre), donde el humor familiar, el slapstick y la técnica circense son los grandes protagonistas. El broche final lo pondrá la Gala Saniclown 2026: bajo el título La pluma mágica (3 y 4 de octubre), esta asociación de payasos de hospital regresa a la pista en su cita anual benéfica para recaudar los fondos que financian su vital labor sanitaria. Además, la Sala Trapecio acogerá el taller y la conferencia a cargo de Fausto Ansaldi (17 y 18 de septiembre).

SIGLO DE ORO, ENTREMESES Y LA MEMORIA DEL PAYASO
En el corazón de este ciclo desembarca CHUSMA, propuesta de Rana Teatro —compañía fundada por Jaime Pastor y Hayleigh Smillie— en coproducción con Goutas Teatro. La obra tiende un puente directo entre los entremeses del Siglo de Oro —piezas cómicas de un solo acto representadas originalmente en los entreactos— y los grandes iconos del cine mudo y el circo contemporáneo, como Buster Keaton, los Hermanos Marx o Max Linder, actor francés y estrella internacional de la comedia que sirvió de inspiración directa a Charles Chaplin.
El término chusma proviene del genovés antiguo ‘ciüsma’, el canto acompasado del remero jefe para dirigir el ritmo de remada en las galeras; una palabra posteriormente adoptada por la Inquisición española para designar a delincuentes y a cómicos ambulantes cuyos entremeses desafiaban el orden establecido, condenándolos al exilio. Forzados a huir, aquellos artistas empaquetaron su arte en maletas y recorrieron Europa. De esa necesidad radical de supervivencia nacieron formas de expresión profundamente visuales, universales y corporales.
Fruto de una investigación desarrollada entre la Biblioteca Nacional de España y la Universidad de la Sorbona de París, Jaime Pastor ha rescatado entremeses inéditos de los cómicos en el exilio para devolverles la vida mediante la acrobacia, el teatro de objetos, la danza y la música en directo. Sobre el escenario, la propuesta cobra vida a través de la icónica pareja formada por Chico y Rana. Chico encarna al payaso cara blanca: refinado, lírico y guardián de la autoridad, un ser poético que no busca la risa fácil sino hacer soñar, en la estela de Don Quijote o Groucho Marx. En el extremo opuesto late Rana, el augusto: impulsivo, vulnerable, juguetón y torpe, convirtiendo el error en arte, personaje heredero directo del mítico Juan Rana, Lazarillo de Tormes, Totò o Chaplin.
Con la mirada externa de Alberto Castrillo y Juan Herrera, y tras pasar por Almagro y Clásicos en Alcalá, CHUSMA llega al Price para recordar que el circo y la comedia física son la raíz viva de nuestra memoria teatral. Una cita imprescindible dentro del ‘Mes del Payaso’ para comprobar cómo las risas del Siglo de Oro siguen estando vigentes en la actualidad.