
Mi madre muerta
Greta García nos trae una performance sobre cómo encontrar humor en la pérdida.

Greta García nos trae una performance sobre cómo encontrar humor en la pérdida.


Este espectáculo propone un espacio de reflexión donde poder buscar juntos ese relato común que nos permita dialogar frente al auge de las ideologías de extrema derecha.

Una obra que mira la violencia machista desde los victimarios, los tíos. Desde la masculinidad como inicio del conflicto.

Un espectáculo que nos confronta con una realidad incómoda, pero que no podemos ignorar.


¿Hay que arrepentirse de ciertas historias, elegir otros finales, para salir del purgatorio?

Una conversación superficial y un discurso teórico interminable se superponen en capas que interactúan entre sí, dando lugar a una ilusión de pantalla dividida.

Esta obra es una sátira sobre las soluciones desde el poder al cambio climático.

¿Qué pasa si un día, accidentalmente, un bombero se lleva un libro a casa en lugar de quemarlo?

¿Cómo acaba una bailarina cumpliendo treinta años de cárcel por acto terrorista?

Una invitación a hacer memoria juntas y a descolonizar nuestros sentidos.